Las industrias de Brasil reducirán sus inversiones con respecto a años anteriores debido a la crisis y tan sólo un 69,3% de las empresas del sector pretende hacer nuevos desembolsos, según una encuesta divulgada por la patronal.

El número es 8,8 puntos porcentuales inferior al de la encuesta realizada el año pasado, cuando el 78,1 % de las empresas pretendía invertir, y es el menor dato para este indicador en cinco años, según el estudio de la Confederación Nacional de la Industria (CNI).

A pesar de que hace un año las intenciones de los industriales eran mejores, el 9,2% de las empresas del sector aplazó sus planes de inversión por tiempo indeterminado y el 39,8% del total sólo realizó sus proyectos parcialmente, según el sondeo.

Los principales miedos de los industriales brasileños son la incertidumbre de la economía brasileña, la previsión de que ocurra una retracción de la demanda y el encarecimiento del crédito.

Entre las primeras medidas tomadas por el Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff en su segundo mandato, que comenzó el 1 de enero, se ha recortado el presupuesto público, se ha subido los impuestos, se ha encarecido el crédito de los bancos públicos y se ha subido tres veces los tipos de interés.

La economía brasileña se estancó en 2014 y, según cálculos privados, puede haber registrado un crecimiento cercano al 0,20%, aunque aún no se han divulgado los datos oficiales.

Para este año, el Gobierno se ha trazado una meta de crecimiento del 0,8%, pero el mercado financiero rebaja sus pronósticos a cifras cercanas al 0,40%.

El sondeo de la CNI también reveló que de las empresas con planes de inversión, sólo el 4,9% son exportadoras.

De las compañías que van a invertir en 2015, el 61,2% dijo que aplicarán los recursos en proyectos que ya están en desarrollo, lo que incluye la compra de maquinaria y equipos.

El estudio fue elaborado entre el 4 de noviembre y el 12 de diciembre pasados, con encuestas a 592 empresas, de las cuales 312 son grandes, 213 medianas y 67 pequeñas.