Brasilia. La producción industrial en Brasil se redujo en mayo a su tasa más pronunciada en una década, lo que destaca el fuerte golpe que asestó sobre el sector una huelga nacional de camioneros desarrollada en las últimas semanas de ese mes.

La producción disminuyó un 10,9% respecto a abril, informó el miércoles el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), su mayor declive desde diciembre de 2008. Sin embargo, la contracción fue menor al 13,8% pronosticado en un sondeo de Reuters.

La movilización de los camioneros -en protesta, entre otros motivos, por los altos precios del diésel- generó bloqueos en las principales carreteras del país y llevó a los ganaderos a tirar leche y sacrificar animales, medidas que tuvieron repercusiones en toda la economía de Brasil.

De los 26 sectores que sigue el IBGE, 24 se ubicaron en territorio negativo. Las únicas dos categorías con cifras positivas fueron las del coque, los derivados del petróleo y los biocombustibles, y la industria de la extracción, segmentos que no dependen tanto de las autopistas para su transporte.

De los 26 sectores que sigue el IBGE, 24 se ubicaron en territorio negativo. Las únicas categorías con cifras positivas fueron las del coque y la industria de la extracción.

"Las huelgas alteraron el proceso mismo de producción, tanto a través del suministro de materiales básicos como en la logística de la producción", afirmó André Macedo, economista del IBGE.

La producción industrial se redujo un 6,6% con respecto al año pasado, un descenso más moderado que el consenso de una caída de 11,5%.

La semana pasada, el Banco Central bajó sus pronósticos para el crecimiento del Producto Interno Bruto de 2018 considerando los efectos del paro. No obstante, no está claro aún cuán duradero será el impacto de las movilizaciones.