La apreciación del peso colombiano frente al dólar y la débil demanda mundial de 2012 convirtieron a sectores clave de la economía de Colombia como la minería, la agricultura y la industria, en puntos débiles que, según los expertos, son hoy susceptibles de cambios y mejoras.

La economía colombiana creció en 2012 en un 4% respecto a 2011, cuando había experimentado un aumento en el producto interno bruto (PIB) del 6,6%, según los datos revelados por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) la semana pasada.

Si bien el Gobierno colombiano ha considerado positivas estas cifras en referencia al promedio mundial, que fue del 3,2%, lo cierto es que hay cuatro vecinos con un mejor desempeño: Perú (+ 6,3%), Chile y Venezuela (ambos + 5,6%) y Ecuador (+ 5%).

En la base de la economía colombiana se sigue ubicando un sector minero-energético siempre sensible a los vaivenes de los mercados, a la disminución de la demanda y a las tasas de cambio.

Y precisamente el año pasado se tuvo que enfrentar a una apreciación de la moneda local frente a la divisa estadounidense que perdió en torno al 4,2% de su valor y que gracias a la intervención del emisor Banco de la República ha logrado volver a cambiar un dólar por más de 1.800 pesos en las últimas semanas.

Es por eso que la minería, el principal motor de la locomotora colombiana, creció en un 5,9% en 2012, un ritmo menor al registrado el año pasado, cuando se había disparado un 14,4% respecto de 2010, aunque no ha dejado de ser el principal foco para la inversión extranjera directa, al acaparar el 81,5 % de los dineros.

Además, en las zonas de explotación se presentaron durante el año pasado huelgas, revueltas sociales, retrasos en la concesión de licencias y atentados de las guerrillas de las FARC y el ELN que impidieron cumplir las metas de producción del millón de barriles de crudo diarios y de 97 toneladas de carbón anuales.

También en el campo ha habido quejas por la apreciación del peso, la caída de los precios internacionales, la contracción de la demanda, "unas tasas de interés relativamente bajas y una infraestructura terrible", según dijo a Efe el presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), Rafael Mejía.

Este sector creció en 2012 un 2,6% respecto del año anterior, cuando había ganado un 2,4% en comparación con 2010.

"El sector tiene que pasar por un proceso de mayor valor agregado y de entender que el pequeño productor se maneja distinto al mediano y grande, si lo que se quiere es convertirse en abastecedor de materia prima al mundo", agregó, en alusión a uno de los propósitos del Gobierno de Juan Manuel Santos.

Pero el gran batacazo se lo llevó la industria, con un crecimiento negativo del 0,7% en 2012 respecto de 2011, cuando había acumulado un 5% frente al año anterior, lo que el Ejecutivo ha achacado al mal comportamiento de la economía mundial.

Los subsectores más dinámicos fueron los de aparatos de uso doméstico (13,4%), los metales preciosos y no ferrosos (10,5%) y el hierro y el acero (10,1%), mientras que retrocedieron las autopartes (-16,6%), los productos de caucho (-11,6%) y la maquinaria (-9,9%).

El Gobierno está preocupado principalmente por el comportamiento de la industria y la agricultura, motivo por el que prepara un plan de reactivación y freno a la desaceleración, respectivamente, que próximamente dará a conocer el presidente Santos.

Así lo reconoció el director de Planeación Nacional, Mauricio Santa María, en una entrevista publicada en el diario El Tiempo, en la que adelantó que se trata de un paquete de medidas "regulatorias" con "normas de corte transversal, macroeconómicas, sectorial y específico".