La tasa de inflación anual de Brasil siguió en máximos de 11 años a mediados de mayo, pese a un alza menor en los precios de la electricidad, por lo que el Banco Central seguiría presionado a subir las tasas de interés aun cuando se prevé que la economía brasileña caerá en recesión.

Los precios al consumidor medidos por el índice IPCA-15 subieron un 8,24% en los 12 meses hasta mediados de mayo, desde el alza de 8,22% del mes previo, informó este viernes el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

El objetivo oficial para la inflación en Brasil es de un 4,5%, con un margen de tolerancia de 2 puntos porcentuales.

En la comparación mensual, el índice subió un 0,6% desde mediados de abril, que se compara con la expectativa de un alza de 0,59%. El mes previo, el índice había avanzado un 1,07%.

Los precios por la electricidad aumentaron un 1,4% a mediados de mayo, mucho menos que la escalada de 13% de mediados de abril.

A comienzos de este año hubo alzas en las tarifas de la energía y en otros precios regulados por el Gobierno cuando el Gobierno de Dilma Rousseff retiró los subsidios y elevó los impuestos para cubrir el déficit del presupuesto.

Las cifras de la inflación a mediados de mayo entregan nuevas señales de que, si bien ya habría quedado atrás lo peor de la inflación, va a pasar mucho tiempo antes de poder llegar a la meta de 4,5%.

Economistas prevén que la inflación anual de Brasil se mantendrá por sobre el 8% durante comienzos de 2016 y que posteriormente descenderá gradualmente hacia el 5,5% para fines del año que viene.

Se espera que el Banco Central suba la tasa de interés de referencia a comienzos de junio desde el actual nivel de 13,25%.

La elevada inflación ha afectado la confianza del consumidor y la inversión de las empresas, y ha contribuido a que Brasil caiga en la que podría ser su peor recesión en 25 años, según pronósticos del mercado.

Economistas afirman que los recientes ajustes a las tasas de interés que buscan frenar la inflación han asestado un duro golpe a la actividad económica, impulsando el desempleo en los últimos meses.