Rio de Janeiro. La inflación de Brasil se desaceleró en enero hasta alcanzar su menor nivel anual en once meses, en un dato que apoya la idea del Banco Central de que los precios al consumidor están bajo control y allana el camino para nuevos recortes en la tasa de interés.

En los doce meses a enero, el índice referencial IPCA acumuló un alza del 6,22% y sumó su cuarto mes consecutivo de desaceleración, aunque aún se ubica muy por encima del centro de la meta del Banco Central, que es de 4,5%.

Frente a diciembre, el índice subió 0,56%, según cifras publicadas el viernes por la oficina de estadísticas. El alza estuvo casi en línea con el incremento del 0,55% esperado por los analistas consultados por Reuters.

La cifra anual es la más baja desde febrero del 2011, cuando el IPCA llegó a tocar 6,01%. La tasa a doce meses tocó un máximo del 7,31% en septiembre, su nivel más alto en seis años.

El Banco Central bajó su tasa de interés en cuatro oportunidades desde agosto, dejándola en su actual 10,5%. Los analistas esperan que caiga hasta 9,5% este año.