La inflación anualizada de Chile alcanzó en mayo a un 2,6%, su menor nivel en cuatro años, en medio de la persistente debilidad de la economía y pese al mayor impulso monetario desplegado por el Banco Central en este semestre.

La medición de los últimos 12 meses, difundida este jueves por el gubernamental Instituto Nacional de Estadísticas (INE), se registró luego de que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió un 0,1% en mayo.

El IPC del quinto mes, en línea con lo anticipado en un sondeo de Reuters, se compara con un alza del 0,2% de abril e igual variación en mayo del año pasado. La entidad informó además que el indicador subyacente subió un 0,2%.

Con la cifra de mayo, cuyo índice fue de 115,63 puntos, la inflación acumulada en los primeros cinco meses del año llegó a un 1,5%.

Según el INE, la inflación de mayo estuvo marcada por alzas en recreación y viviendas, que fueron mitigadas parcialmente por bajas en los precios de alimentos y bebidas no alcohólicas.

Con la cifra de mayo, cuyo índice fue de 115,63 puntos, la inflación acumulada en los primeros cinco meses del año llegó a un 1,5%.

La variación del indicador en los últimos 12 meses se ubica en la parte baja del rango de tolerancia que maneja el Banco Central de entre 2% y 4% en su horizonte de proyección.

El jefe del Banco Central, Mario Marcel, anticipó esta semana que la inflación anualizada retrocedería en el corto plazo, aunque estimaba un repunte hacia fines de este año y en el 2018 por un esperado crecimiento de la economía.

Para estimular el bajo dinamismo de la actividad local, el Banco Central ha recortado en 100 puntos básicos la Tasa de Política Monetaria (TPM) en lo que va del año, pero no planea más bajas a la espera de que el impulso monetario permee a la economía.