Santiago. La inflación anualizada en Chile se ubicó en torno a la meta del Banco Central a septiembre, impulsada por los efectos de la depreciación del peso, en un nivel que no se alcanzaba después de dos años.

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) del noveno mes, divulgado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), subió un 0,3% y tocó los 119,14 puntos, debido a alzas en los sectores de transporte, vivienda y servicios básicos.

"La inflación de septiembre se ubicó levemente por debajo de lo esperado (...) y está relacionada a factores puntuales de oferta, precios que son más volátiles y precios indexados", dijo Valentina Rosselli, economista jefe de la consultora Econsult.

El IPC mensual fue inferior al 0,4% estimado por economistas en un sondeo de Reuters.

La cifra del noveno mes se compara con una variación positiva del 0,2% anotada en agosto, mientras que su indicador subyacente registró una variación del 0,1% en septiembre.

La cifra del noveno mes se compara con una variación positiva del 0,2% anotada en agosto, mientras que su indicador subyacente registró una variación del 0,1% en septiembre.

Con el registro del noveno mes, la inflación en los 12 meses a septiembre acumuló un avance del 3,1%, casi en el centro del rango que maneja el Banco Central de entre 2,0% y 4,0% en su horizonte de proyección.

No obstante, la inflación acumulada entre enero y septiembre llegó al 2,3%.

El Banco Central ha estimado que un esperado mayor dinamismo de la demanda interna, junto con los efectos de la depreciación del peso, acelerarían la convergencia de la inflación a la meta del 3,0%. Este escenario dejaría poco espacio al Banco Central para continuar con el actual impulso monetario.

"Las presiones inflacionarias subyacentes permanecen aún contenidas (...) Mantenemos nuestra estimación de que la inflación se situará en el objetivo de 3% en 2018 y que el Banco Central ajuste sus tasas en diciembre", dijo Rosselli.