Pekin. La inflación anual en China se incrementó a su máximo nivel en tres años en junio, aumentando las posibilidades de que el Banco Central siga subiendo las tasas de interés para frenar la presión de los precios, que se extienden más allá del sector de alimentos y de energía.

Los datos del sábado, que se publican tres días después de que China elevara las tasas de interés por tercera vez en el año, podrían ser el mayor nivel que alcance la inflación en el corto plazo, debido a la desaceleración global de los precios de las materias primas, pero la mayoría de los economistas todavía apuestan por otra alza de las tasas durante este año.

El índice de precios al consumidor subió en junio un 6,4% con respecto al año anterior, levemente por encima del pronóstico de los economistas de un incremento de un 6,3%, con pronunciadas alzas en los alimentos, los bienes de consumo y la vivienda.

"Esperamos que el banco central eleve la tasa de interés una vez más en el cuarto trimestre, tal y como hizo el año pasado, para ayudar a prevenir que las presiones inflacionarias se extiendan al próximo año", estimó Qiao Yongyuan, un analista en CEBM en Shanghái.

Los datos de la inflación en China se han convertido en el indicador más observado del país asiático en los últimos meses, a medida que los inversionistas buscan señales sobre un posible cambio en su política monetaria, tras nueve meses de endurecimiento.

Con Estados Unidos y las economías de la zona euro registrando un lento crecimiento, China pasó a ser uno de los más potentes motores de crecimiento del mundo y los inversores temen que Pekín pueda poner en riesgo este rol al endurecer demasiado la política monetaria.

Pero los analistas que creen que Pekín seguirá con las alzas de tasas señalaron que la economía China sólo se está desacelerando levemente y todavía prevén un crecimiento de más de un 9 por ciento en el 2011. Dadas estas condiciones, la persistente inflación sigue siendo el mayor riesgo por ahora.

Una leve mayoría de los analistas encuestados estimaron que China volvería a subir las tasas de interés una vez más durante este año antes de un periodo de mantención que duraría hasta junio del 2012.