Asunción. Los mayores precios alcanzados por la carne, el trigo y sus derivados (harina y panificados) y los lácteos, principalmente, dejaron una inflación de 0,2% en agosto pasado. Con esto, se tiene un índice de 2,2% en lo que va de año, de acuerdo a datos dados ayer por el Banco Central del Paraguay (BCP). Los porcentajes se mantienen dentro de las previsiones oficiales.

Transcurridos los primeros ocho meses del año, el comportamiento de los precios se mantiene dentro del rango esperado por las autoridades económicas. En ese sentido, la previsión de inflación del BCP para el 2016 es de 4,5%, techo que aún está relativamente lejos de la inflación de 2,2% acumulada de enero a agosto del presente año.

Esto a partir de los datos facilitados ayer, justamente por el Banco Central, que indican que el mes de agosto registró una alza de precios en torno al 0,2%, que es ligeramente superior al de julio pasado, cuando se informó de una leve deflación (-0,1%).

En cuanto a la inflación interanual (últimos 12 meses), el informe oficial señala que se situó en 3,2%, superior al 2,9% que se tuvo a finales de julio último, aunque destacan que es inferior al porcentaje de 3,9% que correspondió al registro interanual de finales de agosto de 2015.

De todas formas, las diferencias no son muy grandes, lo que puede hablar de una cierta estabilidad en los precios del mercado local, según el análisis de los datos recogidos y entregados mensualmente por técnicos del BCP.

El principal motivo de la inflación registrada en agosto apunta al encarecimiento de algunos alimentos básicos, como la carne vacuna, cuyos precios subieron 9,9%, una situación que es atribuida “a la escasa oferta de ganado para la faena por el inicio de la campaña de vacunación contra la fiebre aftosa llevada adelante a nivel nacional desde el 1 de agosto y que se extenderá, inclusive, hasta el 15 de septiembre”.

Y con respecto al trigo y sus derivados, el BCP explica que los precios más altos derivan de “complicaciones climáticas”, que “constituyen un factor que genera disminución de los rendimientos del cereal, lo cual tiende a afectar el nivel de precios de las harinas y, por ende, de los panificados”.

En cuanto a los lácteos, se recogen opiniones de agentes del sector, que también hablan de causas climáticas, debido a que el invierno “afectó el nivel de producción de la leche cruda, ocasionado un déficit en la provisión de materia prima para la industria, y afectando con ello el nivel de precios en el mercado doméstico, que tiende a normalizarse”.

El informe del BCP dice que a “consecuencia de la apreciación del guaraní con relación al dólar, los bienes duraderos, principalmente importados, observaron disminuciones de precios, destacándose las registradas en autovehículos, motos y electrodomésticos”. En los cuadros de porcentajes aparecen “combustibles y lubricantes” con -7,1% y autovehículos con -6,3%.

También se registraron abaratamientos en “transporte de pasajeros” (-6,6%), embutidos (-3,2%), hortalizas (-11,9%), frutas (-1,9) y reparación de viviendas (-04%), entre otros.