La inflación en Bolivia subió un 0,14% en junio, acumuló 4,27% en lo que va del año y llegó a 11,28% en los últimos 12 meses, según un reporte del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Aunque el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que mide la inflación, se acerca a la meta proyectada por el Gobierno, la misma tiene una tendencia descendente. En enero el índice registró una variación positiva de 1,29%, en febrero de 1,66% y en marzo de 0,89%.

En abril el IPC registró un 0,02%, en mayo volvió a subir a 0,20% y en junio llegó a 0,14%. En junio los precios del servicio de empleada doméstica, cebolla y papa registraron mayor incidencia positiva. En tanto, el azúcar granulada, tomate y zanahoria presentaron mayores incidencias negativas, según datos del INE.

El 9 de febrero, el Banco Central de Bolivia (BCB) reformuló las expectativas inflacionarias para esta gestión subiendo las mismas de 4% a 6% por efecto de la inflación importada, variable que se vio agravada por el agio y problemas de producción y abastecimiento en el mercado interno.

En esa ocasión, el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Luis Arce, explicó que la modificación al indicador se explica por “la inflación importada” que obliga al BCB y al Gobierno a implementar instrumentos de política económica que eviten la expansión de este fenómeno internacional.