La tasa de inflación anual de Brasil se frenó mucho más de lo esperado a mediados de enero y cayó por debajo de la marca de 6% por primera vez en casi tres años, lo que refuerza las apuestas del mercado de que el Banco Central aplique un ciclo más agresivo de recortes a las tasas de interés.

Los precios al consumidor medidos por el Índice Nacional de Precios al Consumidor Amplio-15 (IPCA-15) subieron un 5,94% en los 12 meses hasta mediados de enero, dijo el jueves el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

Analistas consultados en un sondeo de Reuters calculaban que el IPCA-15 subiría un 6,06% en el período. En los 12 meses hasta mediados de diciembre, el incremento fue del 6,58%.

En la comparación mensual, los precios subieron un 0,31%, tras el incremento a mediados de diciembre de 0,19%, agregó el IBGE.

Los rendimientos de los futuros de las tasas de interés operaban a la baja, dada una mayor probabilidad de que el Banco Central rebaje los costos del crédito a un ritmo más acelerado, hasta que lleguen a un sólo dígito desde el actual 13%.