Sao Paulo. La inflación de Brasil se desaceleró mucho más de lo esperado en el mes hasta mediados de marzo, reforzando el escenario para nuevos recortes en la tasa de interés con el fin de estimular una economía que casi cae en recesión en el segundo semestre del año pasado.

Al mismo tiempo, la tasa de desempleo marcó en febrero un mínimo histórico para un segundo mes del año, lo que sugiere que la desaceleración de la inflación podría ser transitoria, ya que los precios de los servicios podrían subir más que el índice general a medida que la economía reacciona a las fuertes medidas de estímulo lanzadas por el gobierno.

El índice referencial de precios al consumidor IPCA-15 de Brasil subió un 0,25% en el mes hasta el 15 de marzo, dijo este jueves la agencia oficial de estadísticas IBGE.

"Nadie esperaba una tasa de inflación tan baja", dijo Mauricio Nakahodo, economista jefe de CM Capital Markets en Sao Paulo. "Eso podría conducir a revisiones a la baja en las proyecciones de la inflación anual", agregó.

Se esperaba que el índice subiera un 0,38% en el mes hasta la mitad de marzo, de acuerdo a la mediana de pronósticos de 17 economistas consultados por Reuters. Las estimaciones fluctuaron entre un 0,32% y un 0,43%. En el mes hasta el 15 de febrero, el índice se había elevado un 0,53%.

La inflación en el periodo a 12 meses hasta mediados de marzo cedió a 5,61% desde el 5,98% en el mes hasta el 15 de febrero. El Banco Central de Brasil apunta a una inflación del 4,5% anual, con un margen de dos puntos porcentuales hacia arriba o abajo.

El banco ha dicho que la inflación al consumidor a 12 meses probablemente terminará este año cerca del centro de la meta, abriendo la puerta a un estímulo monetario más agresivo mientras la presidenta Dilma Rousseff intenta revivir a la mayor economía de América Latina, luego de un decepcionante crecimiento en el 2011.

La semana pasada, el Banco Central dijo que es muy probable que recorte las tasas de interés en los próximos meses a "levemente por sobre" el mínimo histórico de un 8,75%.

La próxima decisión de tasas será el 18 de abril y la mayoría de los analistas esperan un nuevo recorte de 75 puntos básicos, que dejaría la tasa en el 9%, según un sondeo del Banco Central.

Los rendimientos de los futuros de las tasas de interés cayeron tras las cifras de inflación para reflejar un panorama más benigno sobre el costo de vida.

La tasa de desempleo de Brasil subió en febrero a un 5,7% pero aún así marcó un mínimo histórico para un segundo mes del año, dijo también este jueves el instituto de estadísticas.

Se esperaba que la tasa de desempleo se elevara al 5,9% desde la cifra reportada para enero de un 5,5%, según la mediana de las proyecciones de 19 economistas consultados por Reuters.

La cifra de desempleo de febrero es la más baja para el mes desde que se inició la serie de datos en el 2002, una señal de que el mercado laboral brasileño aún no ha sido afectado por la desaceleración económica del segundo semestre del 2011.

En febrero del año pasado, Brasil anotó una tasa de desempleo del 6,4%.

"Considerando los ajustes estacionales, el indicador fue de un 5,5%, en otras palabras, continúa básicamente en el nivel más bajo de las series históricas", dijo Fernanda Consorte, economista de Santander Brasil.

"El informe de febrero confirma nuestra idea de que el mercado laboral está muy ajustado, lo cual podría dar espacio para acelerar el ritmo de crecimiento económico en los próximos trimestres, especialmente en el sector servicios", agregó.

Los costos de los alimentos subieron un 0,22%, desde un aumento del 0,29% el mes previo. Los precios del transporte como la gasolina y pasajes de buses subieron un 0,11 por ciento tras caer un 0,05 por ciento en el mes hasta mediados de febrero.

Los costos de educación cedieron tras un alza estacional en las matrículas a inicios del año escolar el mes pasado. Este rubro subió apenas un 0,51% en el mes hasta mediados de marzo, tras saltar un 5,66% en la lectura anterior, dijo el IBGE.

Los salarios reales, que descuentan la inflación, subieron un 1,2% respecto a enero a 1.699,70 reales (931 dólares) y aumentaron un 4,4% respecto a febrero del año anterior.

Los años de sólida creación de empleos ayudaron a Brasil a convertirse en la sexta mayor economía del mundo durante el 2011, asegurándole a la presidenta Dilma Rousseff un fuerte apoyo popular y apuntalando un alza en los precios de las viviendas en los últimos años.