Rio de Janeiro. La inflación de Brasil se desaceleró en mayo respecto a abril debido a una baja en los costos del transporte, lo que podría permitirle al Banco Central empezar a terminar con su ciclo de endurecimiento monetario.

El índice referencial de precios al consumidor de Brasil IPCA subió un 0,47% en mayo, en línea con lo esperado y frente al alza del 0,77% de abril, dijo este martes la agencia oficial de estadísticas IBGE.

El dato relativamente benigno debería confirmar las expectativas del mercado de que el Banco Central de Brasil eleve la tasa referencial de interés Selic en sólo 25 puntos base, a un 12,25%, cuando su consejo de política monetaria se reúna este miércoles.

En los 12 meses hasta mayo, el IPCA subió un 6,55%, levemente por encima del 6,51% en el año concluido en abril.

Esta cifra sigue siendo más alta que el rango meta del Banco Central de un 4,5% más o menos dos puntos porcentuales, un tema difícil que podría debilitar a la presidenta Dilma Rousseff en momentos en que intenta llevar a cabo reformas económicas clave en el Congreso.

Los brasileños tienen una larga historia de inflación en las décadas de 1980 y 1990, y la fuerte alza en los precios al consumidor ha amenazado con opacar el primer año de mandato de Rousseff.

Pero las alzas en los precios de los alimentos y el transporte se han frenado bruscamente desde inicios de año, cuando una escalada global de las materias primas aceleró la inflación.

El precio del etanol, que es usado ampliamente en Brasil como combustible para automóviles, ha bajado bastante, ya que la última cosecha de caña de azúcar fue muy buena. Los costos del transporte cayeron en la última lectura de precios por un descenso del 11,34% en el etanol en mayo.

"Gracias a Dios, ya no tenemos en el centro de la conversación a la inflación", dijo Andre Pereira Santos, productor de caña de azúcar del estado de Sao Paulo, en un evento el lunes.

Mientras el Gobierno quiere menores tasas de interés -la Selic está entre las más altas de las grandes economías del mundo-, los analistas dicen que la alta inflación, entre otros factores, hacen improbable que bajen pronto.