Sao Paulo. La inflación de Brasil se desaceleró inesperadamente a mediados de mayo, un reflejo de que la debilidad de la economía está perjudicando los esfuerzos del banco central por impulsar los precios hasta llevarlos a su rango meta.

El índice de precios al consumidor IPCA-15 de Brasil subió 2,70% en los 12 meses hasta mediados de mayo, dijo la agencia de estadísticas IBGE, por debajo del promedio de estimaciones de 2,81% que arrojó un sondeo de Reuters entre economistas.

La lectura incumplió incluso la estimación más baja del sondeo, de un 2,75% entregada por Standard Chartered, y quedó muy por debajo del rango meta de inflación del banco central de 4,5% (+/- 1,5 puntos porcentuales).

Se trata de la más reciente lectura inflacionaria de una serie de datos más débiles de lo previsto sobre los precios al consumidor desde comienzos del 2018.

Se trata de la más reciente lectura inflacionaria de una serie de datos más débiles de lo previsto sobre los precios al consumidor desde comienzos del 2018.

Tasas de desempleo de doble dígito y la enorme capacidad ociosa han mantenido contenidas las alzas de precios en la mayor economía de América Latina mientras se recupera lentamente de su mayor recesión en décadas, a pesar de que las tasas de interés se encuentran en mínimos récord.

Aunque una liquidación del real brasileño a mínimos de dos años podría generar presiones inflacionarias al elevar los precios de las importaciones, analistas dicen que la debilidad de la economía probablemente disipará el efecto cambiario.

El índice IPCA subió 0,14% respecto a mediados de mayo respecto a mediados de abril, dijo IBGE, en comparación con la mediana de estimaciones de un alza de 0,25%.

La inflación alcanzó 2,76% hasta finales de abril y un 2,80% hasta a mediados de abril.

La semana pasada, el banco central desafió las expectativas de un nuevo recorte de las tasas de interés con su decisión de mantener los costos de endeudamiento, vista como una respuesta ante la debilidad de la moneda local.

Las minutas de la última reunión del banco central indicaron que las autoridades brasileñas se inclinaron por un recorte de tasas antes de finalmente dejar sin cambios los costos de financiamiento