La inflación en Brasil se desaceleró en el año hasta mediados de marzo, como se esperaba, y se encamina al centro de meta oficial debido a una caída en los costos de alimentos y combustibles, mostraron datos este miércoles, lo que allanaba el camino para más recortes de las tasas de interés por parte del Banco Central.

Los precios al consumidor subieron un 4,73% en los 12 meses hasta mediados de marzo, una desaceleración frente al 5,02% interanual de mediados de febrero y cerca de la meta de 4,5%, dijo el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

Se trató de la tasa interanual más baja de mediados de mes desde septiembre de 2010.

En la comparación intermensual, los precios subieron un 0,15%, una desaceleración frente al avance de 0,54% en el mes hasta mediados de febrero.

Economistas e inversores prevén que una desaceleración de la inflación lleve al Banco Central de Brasil a acelerar el ritmo de recortes de las tasas de interés en su próxima reunión de política monetaria, en abril, y a que los tipos bajen a 8,50% a fines de 2018 desde un 12,25% en la actualidad.

La repentina desaceleración de la inflación en Brasil remarca la gravedad sin precedentes de la recesión de dos años en el país y está ayudando al equipo económico del presidente Michel Temer a restaurar la credibilidad fiscal y la política monetaria para contener las alzas de precios.