Sao Paulo. Los precios al consumidor en Brasil desaceleraron su avance en el mes hasta el 15 de marzo, aunque la tasa de inflación en 12 meses casi llegó al techo de la meta del gobierno, una posible presión adicional para que suban las tasas de interés.

El referencial Indice Nacional de Precios al Consumidor Amplio de Brasil (IPCA-15) subió 0,60% en el mes hasta mitad de marzo, desacelerándose respecto a la lectura anterior, dijo este miércoles el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

En el mes hasta mediados de febrero, el índice había marcado un alza del 0,97%.

Se esperaba que el indicador subiera 0,54% en el mes hasta el 15 de marzo, según la mediana del pronóstico de 16 economistas consultados por Reuters. Las estimaciones fluctuaron entre 0,46% y 0,6%.

Los precios de los alimentos subieron menos que en la lectura previa, continuando con una desaceleración que partió a comienzos de año.

Debido a que un alza en los precios globales de los alimentos impulsaron la inflación este año, esta desaceleración podría dar al Banco Central un espacio para respirar.

Sin embargo, la inflación en 12 meses hasta mediados de marzo se aceleró a 6,13%, frente a 6,08% en los doce meses hasta el 15 de febrero.

El Banco Central tiene una meta de inflación anual del 4,5%, con una tolerancia de dos puntos porcentuales para arriba o para abajo.

El IPCA subió 5,9% en 2010, su mayor tasa anual en seis años.

El Banco Central ya ha elevado dos veces la tasa de interés referencial, Selic, este año a 11,75%, desde 10,75%.

Sin embargo, elevar la tasa aún más podría alentar a la ya apreciada moneda, que ha impactado a la industria y preocupado al gobierno.

La autoridad monetaria ha señalado que probablemente recurrirá más a las llamadas medidas macroprudenciales, como sucedió en diciembre, cuando elevó el encaje bancario.