Pekín. La inflación de China disminuyó levemente hasta un 5,3% en el año hasta abril desde el máximo de 32 meses que alcanzó en marzo en un 5,4%, pero aún está por sobre lo esperado, lo que mantiene la puerta abierta a más medidas del Gobierno.

El dato de los precios, junto con los de suministro de dinero y crédito bancario publicados este miércoles, ofrecieron señales tentativas de que el gobierno está logrando algunos avances en el control de la inflación.

El Gobierno ha caminado con cuidado para controlar el alza de los precios sin afectar el crecimiento en la segunda mayor economía del mundo.

"El dato de abril está bien mezclado ya que la producción industrial se debilitó, pero las actividades de inversión conservaron su fuerza. Desde una perspectiva general, la situación económica sigue relativamente caliente", dijo Shao Yu, economista de Hongyuan Securities en Shanghái.

"Los indicadores económicos de abril hacen menos probable que el banco central eleve los porcentajes de reservas o las tasas de interés. Yo creo que el banco central, cuando mucho, elevará los requerimiento de reserva una vez más en los próximos dos meses", agregó.

La producción industrial de China no cumplió con las expectativas al registrar una leve desaceleración hasta un 13,4% en comparación anual desde el 14,8% de marzo, dijo la Oficina Nacional de Estadísticas.

Economistas consultados por Reuters habían anticipado un alza del 5,2% en el índice de precios al consumidor y un 14,7% de aumento en la producción industrial.

Los bancos chinos extendieron 739.600 millones de yuanes (US$113.900 millones) en préstamos en moneda local en abril, más que lo proyectado por el mercado que esperaba una cifra de 700.000 millones de yuanes, dijo este miércoles en el banco popular de China.

Los préstamos pendientes en yuanes a fines de abril eran un 17,5% mayores a la cifra del año anterior, dijo el banco central.

Aunque es demasiado pronto para que Pekín declare la victoria en su lucha contra la inflación, la estabilización de los precios sugiere que la política monetaria más estricta está comenzando a dar sus primeros resultados.

El gobierno tiene una meta de una inflación anual del 4%, pero algunos analistas dicen que podría ser difícil alcanzar esa meta dados los crecientes costos laborales y el alza de los precios de los combustibles y materias primas.

El banco central ha elevado las tasas de interés cuatro veces desde octubre. También ha elevado los requerimientos de reservas a siete grandes bancos, apartando un record del 20,5 como porcentaje de depósito para los grandes bancos, cifra que de otra manera podría volverse préstamos.