El Índice de Precios al Consumidor (IPC), el principal barómetro de la inflación, creció un 2,4% interanual en abril respecto al 2,1% registrado en marzo, informó este jueves el Buró Nacional de Estadísticas (BNE).

La subida se ajusta en gran medida a la estimación del mercado, que la situaba en torno al 2,3%, pero es muy inferior al objetivo anual del 3,5% fijado para este ejercicio, según el BNE.

El BNE atribuyó la subida al incremento anual en los precios de las verduras en abril, ya que las bajas temperaturas y escasas precipitaciones afectaron el suministro.

Comparado con el mismo mes de 2012, los precios de los alimentos cayeron un cuatro por ciento en abril, y las verduras subieron un 5,9%, según los datos.

Con respecto al mes anterior, el dato de abril subió un 0,2%.

Liu Ligang, economista del Banco ANZ, espera que el IPC de mayo permanecerá por debajo del 3%, y se acelerará en el segundo semestre debido a la baja inflación durante la segunda mitad del año pasado.

"Pero debido al impulso suave de la recuperación económica, el IPC no subirá rápidamente este año", agregó.

El crecimiento económico del país bajó inesperadamente al 7,7% en el primer trimestre, por debajo de las expectativas del mercado, y sugiere un rebote tibio de la segunda mayor economía del mundo.

Aunque los analistas no creen que las presiones inflacionistas sean preocupantes a corto plazo, los datos de hoy sobre los precios de fábrica exigieron una mayor atención del mercado.

Los datos publicados hoy jueves muestran que el Índice de Precios al Productor (IPP), que mide la inflación de la venta al por mayor, cayó un 2,6% interanual en abril, lo que supone el decimocuarto mes consecutivo de caída y el resultado más bajo obtenido en seis meses, lo que indica que la demanda sigue débil.

Según los datos publicados a principios de este mes, el Índice de Gerentes de Compras (IGC) del sector manufacturero de China cayó al 50,6% en abril, frente al 50,9% en marzo. El subíndice de pedidos nuevos experimentó una reducción mensual de 0,6 puntos porcentuales, hasta el 51,7%.

Con una actividad floja del crecimiento y la inflación relativamente baja, China podría girar hacia unas políticas monetarias más laxas para mantener la liquidez con el fin de alimentar la recuperación, al mismo tiempo que lleva a cabo las reformas estructurales para sostener un crecimiento a largo plazo, indicó Liu.

La posibilidad de una reducción de los tipos de interés este año está aumentando, añadió.

Sin embargo, Lian Ping, economista del Banco de Comunicaciones, sostuvo que una acción radical de este tipo es improbable, ya que la liquidez actual es suficiente para apoyar el crecimiento y más expansiones monetarias podrían provocar una nueva subida de las viviendas.

Además, la venta del Banco Popular de China, el central del país, de 10.000 millones de yuanes (US$1.600 millones) de letras del tesoro a tres meses el pasado jueves enfrió la posibilidad de una reducción de los tipos de interés, explicó.

Por su parte, Lu Zhengwei, economista en jefe del Banco Industrial de China, apuntó que el banco central no recurrirá a la reducción de los tipos de interés ni a la tasa requerida de reservas de los bancos, sino al reajuste de la liquidez mediante las operaciones de mercado abierto.