Bruselas. Un descenso en los precios de los servicios de comunicaciones ayudó a mantener estable la inflación al consumidor en la zona euro durante julio, lo que elevó la presión sobre el Banco Central Europeo (BCE) para que recorte su tasa de interés clave ante el empeoramiento del panorama económico.

La inflación al consumidor en la zona euro de 17 naciones fue de un 2,4% en julio en la medición interanual, dijo este jueves la oficina de estadísticas de la Unión Europea (Eurostat), al confirmar una estimación previa.

Con este nuevo dato, la inflación del bloque marcó un 2,4% por tres meses consecutivos, el menor nivel en 16 meses.

Eurostat indicó que los precios de las viviendas escalaron un 3,8% en julio respecto del mismo mes del 2011, mientras que los costos del transporte subieron un 3,2% y los del alcohol y el tabaco se elevaron un 4,7%.

Los precios de las comunicaciones cayeron un 3,1%.

Las mayores alzas se produjeron en los combustibles y el transporte, que sumaron 0,13 puntos porcentuales, además de la electricidad y el gas, que aumentaron 0,10 puntos porcentuales.

Las telecomunicaciones disminuyeron 0,18 puntos porcentuales y los vehículos bajaron 0,06 puntos porcentuales.

Los datos de los precios se dieron a conocer dos días después del anuncio de que la economía de la zona euro se contrajo en 0,2% en el segundo trimestre, mientras economistas afirman que es probable que el bloque monetario entre en recesión el tercer trimestre.

Las cifras negativas sobre la economía del área asediada por la crisis de deuda han incrementado las expectativas respecto a que el presidente del BCE, Mario Draghi, recorte la tasa referencial de la entidad desde el mínimo récord de 0,75%.

Draghi sostuvo que las autoridades del BCE discutieron la posibilidad de reducir las tasas de interés en su reunión del 2 de agosto, pero que el consejo de gobierno del banco "decidió en su totalidad que este no es el momento".

Las tasas de créditos interbancarios tocaron mínimos históricos el lunes, lo que extendió una tendencia a la baja iniciada cuando el Banco Central Europeo inundó los mercados financieros con liquidez el año pasado.