El único determinante que presionará a la inflación en 2015 es la depreciación del peso, puesto que ahora no se observan en el panorama otras presiones macroeconómicas y, en caso de que no surjan éstas ni haya una debilidad muy pronunciada de la moneda, Bank of America Merrill Lynch (BofAML) estima que la inflación terminará el año en 3,12%.

Esta sería la inflación más baja para un diciembre en 11 años”, subraya en un análisis, denominado México: Inflación objetivo en 3% a la vista.

Estimamos que 10% de la depreciación incremente la inflación general en 43 puntos base a lo largo del año”, subraya el estudio elaborado por Carlos Capistrán, economista en jefe para México de la institución.

Variables explicativas. Explicó que analizaron distintos determinantes macroeconómicos de la inflación como la brecha del producto, la brecha monetaria, el precio de las materias primas, los precios de producción, el tipo de cambio y las expectativas de inflación. Y concluyeron que lo único que podría presionar los precios es el desliz del tipo de cambio.

Aparte del movimiento del peso mexicano, prevemos que la inflación terminará 2015 a 3,12%, después de considerar 30 puntos base de traspaso”, expuso.

El riesgo más importante al alza de precios en el año es que la moneda mexicana se deprecie aún más o que el coeficiente del traspaso sea más grande de lo que se estima”, advierte Capistrán.

Después de considerar el traspaso de las variaciones del tipo de cambio a la inflación, prevemos que la general termine en 2015 en 3,12%, y la inflación subyacente en 2,81% interanual”, proyectó.

Con el objetivo de inflación a la vista, el Banco de México podría apretar la política monetaria para consolidar la inflación en 3%, indicó Capistrán.

Depreciación del peso. El peso mexicano se ha depreciado en un 12,8% desde agosto de 2014. A pesar de la fuerte evidencia de que el traspaso de los movimientos del tipo de cambio a la inflación ha sido bajo en México por varios años, una depreciación tan grande representa un riesgo para la inflación.

Es por eso que Carlos Capistrán estima que un diez por ciento de la depreciación incremente la inflación general en 43 puntos base a lo largo del año después de la depreciación.

“En los recientes episodios de depreciación del peso mexicano, el precio de los productos comerciables (mercancías) se incrementa con respecto al precio de los productos no comerciables (servicios), sin contaminar este último. Hasta ahora, los precios no han reflejado en gran medida el traspaso, sin embargo, prevemos que esto cambie en los próximos meses”, anticipó el economista de BofAML.

“A pesar de la reciente depreciación del peso mexicano, las expectativas de inflación en el largo plazo se mantienen bien ancladas, aunque en un 3,5% interanual”, auguró.

Las expectativas de inflación en el corto plazo incluso se han desplomado, principalmente como respuesta al bajo resultado de la inflación en enero de 2015, añadió.

Por lo tanto, dijo que “no vemos presión para el nivel de precios de parte de la gente que espera que un alza en la inflación pueda ser incorporado en las negociaciones de salarios”.