La inflación interanual de México se aceleró a un 2,97% hasta septiembre, su mayor nivel desde abril de 2015, influenciada en gran medida por el volátil sector de los agropecuarios, mostraron el viernes cifras oficiales.

Por su parte, el referencial índice subyacente se ubicó en un 3,07% hasta septiembre, su cota más alta desde diciembre de 2014. La lectura probablemente estaría mostrando una leve presión de la debilidad que ha visto el peso mexicano desde hace varios meses.

Analistas estimaban una aceleración de la inflación general a un 2,92% a septiembre, de acuerdo con un sondeo de Reuters.

El índice de precios al consumidor subió un 0,61 en septiembre ante las alzas en los precios de algunos agropecuarios como el tomate, el huevo, la cebolla y el pollo, además de otros servicios, dijo el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

La inflación subyacente, el referente en las decisiones de política monetaria, fue del 0,48% en septiembre.

El índice de mercancías no alimenticias se aceleró a un 3,80%, mientras que el de alimentos, bebidas y tabaco pasó a un 4.06 por ciento interanual en septiembre, desde 2,25% del mismo mes del año pasado.

Estos dos rubros son los que reflejan el eventual traspaso a los precios de las pérdidas cambiarias.

En lo que va del año, el peso se ha depreciado un 11.5% frente al dólar. En 2015 la caída fue de 16.84%.

Para el cierre del año, los expertos estiman una inflación del 3.20 por ciento, cifra que se mantendría dentro del objetivo del banco central del 3.0 por ciento, más o menos 1 punto porcentual.

La semana pasada, el Banco de México elevó en 50 puntos base su tasa clave de interés, por tercera vez en el año, en un intento por contrarrestar presiones inflacionarias ante la posibilidad de que se agrave la volatilidad financiera.