La inflación interanual de México se desaceleró en julio a un nivel mínimo por tercer mes consecutivo, mostrando una escasa presión sobre los precios pese a una fuerte depreciación del peso.

La inflación interanual se ubicó en un 2,74% hasta julio, desde el 2,87% reportada para junio, y ligeramente abajo del 2,75% esperado por analistas en un sondeo previo de Reuters.

La tasa del 2,74% es la más baja desde 1970, y está por debajo de la meta del banco central, del 3%.

Se espera que la inflación se mantenga a raya y por debajo del 3% durante el resto del año, en medio de una desaceleración de la economía. Aunque el banco central podría aumentar su tasa de interés referencial de la mano de la Reserva Federal de Estados Unidos.

El Banco de México (central) ha mostrado preocupaciones en torno a que una fuerte depreciación de la moneda, que ha perdido más de un 20 por ciento frente al dólar en más de un año, pueda golpear las expectativas de inflación.

La semana pasada, las autoridades monetarias reforzaron mecanismos para defender al peso mexicano y el jefe del banco central ha dicho que la entidad podría subir su tasa referencial en cualquier momento, incluso antes que lo haga la Fed, si el peso requiriera de un mayor respaldo.

En julio, el índice de precios al consumidor subió un 0,15%, frente al 0,16% esperado en el sondeo, en tanto que la inflación subyacente, considerada un mejor parámetro para medir la trayectoria de los precios porque elimina artículos de alta volatilidad, fue del 0.17 por ciento, igual al estimado por analistas.

A tasa interanual, la inflación subyacente se ubicó en un 2.31% o, en línea con lo esperado en el sondeo.