La inflación minorista en Uruguay fue de 1,21% en julio, por encima de los pronósticos del mercado en un contexto de fuertes presiones sobre los precios, impulsada por la subida en alimentos, tabaco y combustibles, dijo el miércoles el Gobierno.

Los analistas esperaban en promedio una subida de un 0,85% en julio, según un sondeo del banco central publicado días atrás.

Los precios acumulan un alza de un 6,91% en los primeros siete meses del año, en tanto que la tasa anual alcanza un 9,02% en el año móvil a julio, superando el techo del rango meta oficial de un 7%.

El dato de julio respondió a un incremento de un 1,68 por ciento en alimentos y bebidas, debido al aumento en carnes y verduras, como al alza de un 6,37% en bebidas alcohólicas y tabaco, principalmente por el incremento en cigarrillos.

Por su parte, la suba de un 6% promedio administrada el mes pasado a los combustibles repercutió en un alza de un 1,18% del sector transporte.

Las presiones inflacionarias, que responden tanto a factores estacionales como a la depreciación de la moneda uruguaya frente al dólar de casi un 18% en 2015, son un tema de preocupación para las autoridades.

El Gobierno debió apelar nuevamente a un acuerdo con los privados para congelar los precios de unos 1.600 artículos por 60 días a partir de agosto.

Dicha medida llega en momentos en que se negocian las pautas salariales de los próximos años en el sector privado, y mientras el banco central aplica una política monetaria contractiva que procura enlentecer el ritmo de crecimiento del dinero disponible en el mercado.

El Gobierno proyecta que la inflación se ubique dentro del rango meta de entre 3% y 7% para mediados de 2016.