Montevideo. El índice de precios minoristas de Uruguay avanzó 1,15% en octubre, informó este jueves el gobierno, y dio su mayor salto en casi cuatro años en la medición a doce meses para alejarse holgadamente de la meta fijada por el gobierno para todo el año.

Las crecientes presiones inflacionarias llevaron al gobierno a solicitar a las cadenas de supermercados que congelen sus precios, a postergar un alza planificada de las tarifas de electricidad y de los combustibles, además de emplear herramientas de política monetaria para atemperar la escalada.

La tasa de inflación de los últimos doce meses es del 9,11%, por encima del rango de entre el 4 y el 6% que habían proyectado las autoridades, lo que motivó un pedido de actualización de distintos actores del mercado.

El jefe de la Asesoría Macroeconómica del Ministerio de Economía, Andrés Masoller, dijo que el gobierno aguardaba una cifra como la que finalmente se conoció.

"El dato se ubicó en torno a lo esperado. Sabíamos que iba a ser un mes de inflación alta porque habíamos detectado una presión inflacionaria en los últimos meses que también se reflejaba en octubre", dijo a la radio local El Espectador.

Los analistas, en cambio, habían previsto en promedio una inflación de 0,76% para octubre, según un sondeo publicado por el Banco Central semanas atrás.

En lo que va del año, el Indice de Precios al Consumo (IPC) acumula una subida del 7,89%, según el Instituto Nacional de Estadística. Durante octubre, el indicador estuvo presionado por los rubros de vivienda y alimentos.

El costo de la electricidad también se disparó, en este caso 15,3%, debido a la finalización de un plan energético aplicado por el gobierno entre mayo y junio para promover el ahorro durante los meses de alta demanda y déficit hídrico.

La misma tendencia siguieron los precios de las carnes, frutas, legumbres y hortalizas, y la indumentaria.

Medidas de contención. El gobierno ha explicitado su preocupación por el alza sostenida del IPC y, a la estrategia monetaria ya aplicada, ha sumado otras para paliar las presiones inflacionarias. El objetivo es evitar que el índice alcance el 10%.

"Estamos esperando meses de inflación muy baja, inclusive nula, en noviembre y en diciembre. Es decir que creemos que este período de inflación de 1% por mes en los últimos meses se revierte" al final del año, dijo Masoller.

Uruguay, que registró un crecimiento de 3,8% en el segundo trimestre del año, tiene una fuerte demanda interna avalada por la suba de salarios que presiona el consumo.

"Las autoridades tomaron conciencia de la realidad inflacionaria que estaba viviendo Uruguay probablemente a lo largo de septiembre y octubre. Se percibió que el problema era más serio a partir de la inflación de agosto", dijo a Reuters el economista Aldo Lema, de Vixion Consultores.

En su última reunión trimestral de política monetaria mantenida en septiembre, el Banco Central elevó en 25 puntos básicos la tasa de referencia de interés a 9,0% anual.

Por su parte, el Ministerio de Economía pidió a los supermercados congelar precios hasta enero y la conformación de una canasta de productos básicos con un descuento de 10%. También está previsto posponer hasta el 2013 una subida de tarifas eléctricas y combustibles.

Analistas consultados por Reuters esperan que estas medidas muestren sus efectos a partir de noviembre.

De acuerdo con un reporte del jueves de JP Morgan, la institución proyecta que la inflación tenderá a disminuir ligeramente hacia 8,5% para fin de año.

Acerca del tipo de cambio, el peso uruguayo seguiría apreciándose ante un debilitado dólar en los mercados globales, pese a que el Banco Central tendería a intervenir para contener su caída.

"Con un dato de IPC por encima del 1,0% es inevitable que el dólar vaya hacia abajo (se fortalezca el peso)", dijo un operador cambiario.

"Las presiones deberían llevar a la caída (del dólar), o al menos para evitarla vamos a ver a los bancos oficiales muy activos, pese a que el escenario internacional es muy fuerte", finalizó Lema.

El gobierno cree, sin embargo, que la cotización del peso se estabilizará en los valores actuales.

"Creemos que el tipo de cambio respondió a la situación macroeconómica del país, tuvo un comportamiento esperado, se produjo una baja como consecuencia de una política monetaria contractiva, pero creo que esa es una etapa superada (...) No veo que haya tendencias a una mayor apreciación de la moneda", afirmó Masoller.

El peso uruguayo acumula un alza de 0,59% en lo que va del año, tras haber registrado una caída de hasta 9,0%.

Uruguay tuvo en 2011 una inflación de 8,6%, muy por encima del máximo de 6% previsto.