Bruselas. La inflación de la zona euro se mantuvo en febrero relativamente estable, con una ligera alza a un 2,7% interanual desde el 2,6% de enero, debido con toda probabilidad a las frías temperaturas en la región y el aumento del precio del petróleo.

La crisis económica europea ha contribuido a bajar los precios de los bienes, los combustibles y la alimentación desde el nivel máximo del 3% alcanzado el año pasado, pero los precios del crudo tocaron un nuevo récord en euros y frenaron la tendencia bajista de la inflación.

Estas circunstancias posiblemente impulsen al Banco Central Europeo (BCE) a postergar una eventual rebaja de las tasas de interés por debajo del mínimo histórico del 1%, ya que los economistas consideran que la institución está actualmente a la espera de ver cómo evolucionan los precios y la economía.

El banco quiere mantener la inflación ligeramente por debajo del 2% a mediano plazo. Sin los volátiles componentes de la energía y los alimentos, la inflación se situó en enero en el 1,9% interanual, dijo Eurostat.