Buenos Aires. La inflación en Argentina seguirá a la baja este año y el próximo, "hasta que logremos que no sea más una ecuación", afirmó este martes el jefe de Gabinete de Ministros, Marcos Peña.

El funcionario expresó que la meta de 15% de inflación sugerida por el gobierno para el presente año, no constituye "un pronóstico", sino una "orientación de la velocidad de la baja".

El jefe de Gabinete ratificó en declaraciones a la radiodifusora La Red que el Indice de Precios al Consumidor (IPC) tiene una orientación a la baja, pese a datos reflejados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) que la ubicaron en 1,8% en enero pasado.    

El viceministro de Hacienda, Sebastián Galiani, estimó el lunes que el IPC pudo superar el 2% en febrero pasado, al ser el mes que evidencia el alza más alta de precios.

En 2017 Argentina se ubicó como la segunda nación de América Latina con mayor inflación al acumular 24,8%, solamente por debajo de Venezuela.

Peña defendió también la política de flotación cambiaria que hasta ahora ha regido en Argentina, con un dólar ascendente que ha llegado a ubicarse por encima de los 20,6 pesos.

"Lo importante es que hay respaldo del Banco Central. El dólar no es una variable de crisis en Argentina", dijo Peña.

Agregó que el "Banco Central tiene la tarea de cuidar la moneda, cuando lo vea necesario intervendrá. Es sano para la economía que tenga flotación".

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) intervino este lunes en el mercado de divisas, por primera vez en siete meses, con el fin de contener el alza del dólar e impactar de manera significativa en los mercados mayoristas y minoristas.