Sao Paulo. Los precios al consumidor de Brasil subieron en agosto y la inflación anual tocó máximos de seis años, impulsados por los precios de los alimentos y las ajustadas condiciones del mercado laboral, pese a que la economía empezó a enfriarse.

El gobierno informó este martes que a tasa anual, la inflación llegó a 7,23%, el nivel más alto desde junio del 2005, frente al 6,87% acumulado en los doce meses hasta julio y lejos del techo de la meta de las autoridades de 6,5%.

El reporte de la agencia de estadísticas IBGE es el primer informe oficial de inflación desde que el Banco Central recortó las tasas de interés el 31 de agosto en 50 puntos básicos, luego de cinco alzas consecutivas.

Para algunos analistas, el dato de inflación de agosto -que a tasa mensual fue el más alto desde mayo- refuerza el temor a que el Banco Central haya bajado muy rápidamente la guardia ante las persistentes alzas del costo de vida, preocupado por la desaceleración económica mundial.

"Los números muestran que la movida del Banco Central pudo ser un poco apresurada", dijo Luciano Rostagno, estratega de CM Capital Markets en Sao Paulo. "Vemos una situación donde pese a una desaceleración en el exterior, la demanda interna sigue fuerte, especialmente para los servicios", agregó.

El dato del Producto Interno Bruto publicado el viernes mostró que la economía brasileña está bajando su velocidad desde el tórrido crecimiento del año pasado, pero el mercado laboral se mantiene ajustado, alimentando mayores salarios y gasto.

Los precios de los alimentos también fueron causantes de casi la mitad del alza inflacionaria de agosto, indicó el IBGE, subiendo 0,72% en el mes tras caer 0,34% en julio.

Rostagno señaló que los factores estacionales que deprimieron los precios desde junio se evaporaron y que espera que la inflación mensual se acelere a un 0,45% en septiembre.

Caída tasas de interés. El referencial Indice Nacional de Precios al Consumidor Amplio (IPCA) se aceleró 0,37% en agosto tras un avance del 0,16% en julio y 0,15% en junio.

Se esperaba que el índice subiera 0,36%, según la mediana de doce proyecciones recopiladas por Reuters. Las estimaciones en el sondeo oscilaron entre alzas del 0,30% al 0,39%.

Pese a la preocupación por el avance de los precios, el Banco Central sorprendió a los mercados al llevar su tasa de interés al 12%, desde 12,50%, citando los riesgos económicos de que un deteriorado panorama global pueda empeorar una desaceleración de la economía brasileña.

Los rendimientos de los contratos de futuros de tasas de interés cayeron en las operaciones del martes, indicando crecientes expectativas de más recortes en la tasa de interés en medio de los temores por la crisis de deuda de la zona euro.

El rendimiento de los altamente negociados contratos a enero del 2013 caía al 10,53% desde 10,586% al cierre del lunes.