Sao Paulo. Los precios al consumidor en Brasil subieron en octubre a su ritmo más alto desde abril, por un alza de los precios de los alimentos, según cifras del Gobierno, aunque una medida de costos mayoristas sugirió que la situación puede moderarse en los próximos meses.

El índice brasileño de precios al consumidor IPCA subió un 0,59% en octubre, en línea con los pronósticos de los analistas, informó el miércoles la agencia de estadísticas del gobierno IGBE.

Los precios de los alimentos subieron un 1,36% en octubre, tras un alza de un 1,26% en septiembre, lo cual aún refleja los efectos de la grave sequía que sufrió Estados Unidos este año.

Sin embargo, los precios mayoristas de la soja, el maíz y otras materias primas han comenzado a caer porque los analistas están revisando sus previsiones para la cosecha en Estados Unidos.

El índice IGP-DI de la Fundación Getulio Vargas, que incluye precios mayoristas, cayó un 0,31% en octubre, lo que sugiere que puede haber un alivio de costos para los consumidores en los próximos meses.

Los precios al consumidor en los doce meses a octubre subieron un 5,45 por ciento, en comparación al 5,28% de septiembre.

Pese al alza del IPCA, no se espera un efecto inmediato en las perspectivas de tasas de interés, que el banco central dijo que mantendría en su actual nivel de 7,25% por un "periodo suficientemente prolongado".

La meta del Gobierno es de una inflación de un 4,5% más o menos 2 puntos porcentuales.

Analistas esperaban un avance del índice IPCA de un 0,58% en octubre, lo que representa una pequeña diferencia frente al 0,57% de crecimiento de septiembre, según la mediana de los pronósticos de 43 economistas.

Las previsiones fueron desde un alza de un 0,53 por ciento a una de un 0,75%