Santiago. La inflación en Chile fue del 0,3% en abril, en una variación por encima de la esperada y en la que incidió el alza de precios de viviendas, alimentos y bebidas, en medio de un gradual repunte en la actividad económica.

El Indice de Precios al Consumidor (IPC) del cuarto mes, difundido este martes por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), se compara con una variación positiva del 0,2% en marzo y también un alza del 0,2% en abril del año pasado.

El IPC de abril, superior al 0,1% estimado en un sondeo de Reuters, alcanzó los 117,66 puntos y se conoce un día después de que el Banco Central informó que la economía chilena creció un 4,6% en marzo, en su mejor desempeño mensual de los últimos cinco años.

Con el registro de abril, la inflación en los últimos 12 meses acumuló un nivel del 1,9%, por debajo del rango que maneja el Banco Central de entre 2,0% y 4,0% en su horizonte de proyección.

En los primeros cuatro meses, la inflación acumulada llegó al 1,0%.

Con el registro de abril, la inflación en los últimos 12 meses acumuló un nivel del 1,9%, por debajo del rango que maneja el Banco Central de entre 2,0% y 4,0% en su horizonte de proyección.

"Aunque la inflación anual sigue por debajo del piso del rango meta de la autoridad (...) estos datos pueden representar la primera señal de que las mejores perspectivas económicas están incorporándose en el conjunto de información", dijo la correduría Banchile Inversiones.

El INE informó además que el indicador subyacente registró un alza del 0,4% en abril.

El Banco Central ha manifestado que tiene como escenario base mantener el actual impulso monetario hasta que se consolide un mayor repunte de la actividad doméstica y la inflación avance hacia su meta de 3,0% en su horizonte de proyección.

"El dato de abril nos lleva a mantener nuestras expectativas de que el Banco Central mantenga la tasa (referencial) en 2,5% durante todo el 2018", dijo Valentina Rosselli, economista jefe de Econsult.

Para el 2018, el Banco Central ha pronosticado una inflación del 2,3%, aunque analistas estiman que se ubicará más bien cerca del 3,0% por los efectos de la mayor depreciación del peso frente al dólar.