Pekín. La inflación en China subió en noviembre más allá que lo pronosticado a un máximo en 28 meses y mostró señales de extenderse fuera de los precios de los alimentos, aumentando la presión sobre el Gobierno para que refuerce su ajuste monetario.


Un día antes del anuncio de los datos, el Banco Central de China subió los requerimientos de reserva de los prestamistas por tercera vez en un mes para reducir parte del exceso de efectivo en la economía, que está impulsando el alza en los precios.

Con la inflación en aumento, analistas dijeron que se necesita una acción más decidida.

"Se requiere al menos un alza en las tasas de interés este año, o sino las autoridades enviarán al público un mensaje sorprendente, porque si ves inflación sin un alza en las tasas, la gente dudará la determinación para combatir la inflación", dijo Shen Jianguang, economista de Mizuho Securities en Hong Kong.

Los datos publicados el sábado deberían brindar al Gobierno chino la confianza para intensificar su ajuste, ya que todas las señales apuntan a un notable impulso en el crecimiento de la segunda economía más grande del mundo.

La producción industrial avanzó un 13,3% en el año hasta noviembre, rebotando desde un leve retroceso en octubre y superando las expectativas del mercado.

El gasto de capital también superó los pronósticos, subiendo un 24,9 por ciento en los primeros 11 meses del 2010 desde el mismo período un año atrás.
En un indicio de que China continúa lentamente su paso a una economía más apoyada en el consumo, las ventas minoristas treparon un 18,7% en noviembre desde un año atrás.