Bruselas. La tasa de inflación de la Eurozona se ralentizó en enero, en línea con las expectativas del mercado, según una primera estimación de la oficina de estadísticas de la UE, aunque la inflación subyacente aumentó.

La inflación en el área de 19 países que comparten la moneda única bajó al 1,3% frente al 1,4% en diciembre. El avance de Eurostat no incluye el cálculo intermensual.

El descenso se debió a una ralentización en la subida de los alimentos no procesados y los precios de la energía.

Los precios de los primeros subieron un 1,0% en enero, frente al aumento del 1,9% en diciembre. En el segundo caso se aceleraron un 2,1% frente al 2,9% de diciembre.

Sin tener en cuenta esos dos componentes más volátiles, o lo que el BCE denomina inflación subyacente, esta subió un 1,2% desde el 1,1% en diciembre, contra las expectativas que apuntaban a un ligero descenso hasta el 1,0%.