La inflación en la zona euro se aceleró más que lo previsto en mayo, según mostraron este martes datos oficiales, ya que los precios al consumidor comenzaron a subir de nuevo tras cinco meses de caídas y estancamiento pese al contrapeso que ejerce sobre el índice una energía más barata.

La oficina de estadísticas de la Unión Europea, Eurostat, dijo que los precios al consumidor en los 19 países que comparten el euro subieron un 0,3% interanual el mes pasado, tras una lectura plana en abril, superando las expectativas de mercado de un incremento del 0,2%.

Eurostat no desglosa la cifra mensual, pero el dato anual mostró que la comida no procesada y los servicios más caros fueron los que más impactaron en la subida del índice.

Excluyendo los volátiles precios de la energía, que fueron un 5% más bajos en mayo que en los 12 meses anteriores, los precios al consumidor subieron un 1%.

Excluyendo la energía y la comida no procesada -o lo que el Banco Central Europeo denomina como inflación subyacente- los precios subieron un 0,9 por ciento, acelerándose desde el 0,7% en abril.

El rebote de la inflación implica que el programa de compra de deuda soberana del BCE iniciado en marzo, cuyo objetivo es inyectar más dinero a la economía para evitar la deflación, ha dado resultados rápidamente.

No obstante, los precios a puertas de las fábricas cayeron un 0,1% intermensual en abril para anotar un descenso interanual de un 2,2%, frente a unas previsiones del mercado de un alza mensual del 0,1% y una caída anual del 2%.