Perú cerró el año con una inflación de 3,23%, menor a la del 2015 pero superior al rango meta establecido por el banco central, por un alza en los precios de los alimentos y la energía en medio de una apreciación de la moneda local, dijo el domingo el gobierno.

La inflación en el país minero estuvo en línea con las proyecciones de analistas consultados por Reuters. En el 2015 la inflación fue de un 4,4%, su mayor nivel desde el 2011, debido a un repunte en la cotización del dólar.

En el 2016 el sol se recuperó y terminó con una apreciación acumulada de 1,67% frente al dólar luego de tres años consecutivos de caídas, con lo que moderó el alza de algunos precios al consumidor.

La inflación del año es superior al rango meta del Banco Central de entre 1% y 3%. Para el 2017 el organismo monetario prevé una inflación de 2,3%.

En el resultado del 2016 influyó el desempeño de los precios de alimentos y bebidas, que tienen un gran peso en la medición del costo de vida y que subieron un 3,54%, dijo el Instituto Nacional de Estadística e Informática.

Asimismo, el costo del alquiler de vivienda y los precios de los combustibles y la electricidad aumentaron un 3,57%, mientras que el costo de los servicios de salud se elevaron un 4,75%, precisó la oficina de estadística.

La desaceleración de la inflación ocurre en momentos en que la economía se está recuperando. De acuerdo a proyecciones oficiales, la actividad productiva del país cerraría el 2016 con un crecimiento del 4%, frente al 3,3% del 2015.

Los precios al consumidor en Lima, la referencia de inflación en Perú, subieron en diciembre un 0,33% en tasa mensual, en línea con lo que esperaba el mercado.