Caracas. Venezuela, que entre los años 1999 y 2013 gozó de una época de bonanza gracias a los altos precios del petróleo, afronta hoy una de las emergencias económicas más agudas de la historia, con una alta inflación que se ubica en un 180,9 por ciento según cifras oficiales.

A este respecto, el gobierno del presidente Nicolás Maduro ha denunciado que este fenómeno responde a elementos ajenos a la economía venezolana, que comprenden parte de una "guerra económica" que impulsa la oposición local en conjunto con el empresariado nacional e internacional.

Ha responsabilizado principalmente a la página de internet "Dólar Today" que, con su sede en la ciudad de Miami, Estados Unidos, funge como un marcador del dólar paralelo, bajo el cual los venezolanos establecen en la actualidad los precios de los productos que expenden en este territorio suramericano.

Esa situación afecta el poder adquisitivo de los ciudadanos, quienes devengan un sueldo mínimo mensual de 33.636 bolívares, o 3.363 dólares, según el cambio oficial a 10 bolívares por dólar; pero unos 33,63 dólares mensuales, promediando con el mercado negro, que ronda los 1.000 bolívares por dólar.

Pese al actual costo del dólar paralelo, que llegó a su punto más alto en marzo pasado al ubicarse en 1.150 bolívares y que disminuyó hasta estancarse en cerca de 1.000 bolívares este mes de agosto, los precios de los productos siguen aumentando, según algunos expertos, como resultado de la escasez.

En ese contexto, el Centro de Documentación y Análisis para los Trabajadores (Cenda) señaló que para adquirir los productos de la canasta alimentaria es necesario un sueldo promedio de 226.462 bolívares por mes, unos 22.646 dólares al cambio oficial, pero 226,46 dólares al denominado "mercado negro".

Según un informe publicado en febrero pasado por el Banco Central de Venezuela (BCV), el alto nivel inflacionario afecta directamente 13 categorías dentro de las cuales destacan servicios de vivienda, salud, esparcimiento, comunicaciones, vestido y calzado, entre otras.

Ante ese panorama, el economista Luis Enrique Gavazut declaró a Xinhua que algunos estudios revelan que "Dólar Today" es responsable de aproximadamente el 70 por ciento del componente inflacionario desde 2013, lo que "configura un ataque especulativo a la moneda nacional".

Sin embargo, otros expertos atribuyen la difícil situación del país caribeño a políticas económicas "erróneas" que estaría aplicando el Gobierno venezolano, relacionadas esencialmente con la regulación de precios de los productos básicos y el sistema cambiario.

A juicio de la economista y docente de la Universidad Católica del estado Táchira (oeste), Yuraima Suárez, citada por el Diario de los Andes, la circunstancia mejoraría si se aplican medidas macroeconómicas restrictivas, se reduce la emisión de dinero inorgánico y se impulsa el sector privado.

Sobre la liquidez en moneda nacional, apuntó que aunque debería circular un total de 69.000 millones de bolívares (6.900 millones de dólares), se ha excedido a más de 3 billones de bolívares (300.000 millones de dólares), lo que genera una "sobreoferta de dinero" que deriva en una  "hiperinflación".

"El BCV perdió autonomía, se convirtió en la caja chica del gobierno. No hay control en la entrega de dinero. Eso ha generado serias distorsiones en la economía. A la par se ha dado la escasez como consecuencia de la poca producción", declaró Suárez al diario local.

Asimismo, sostuvo la economista venezolana que la solución inmediata sería "empezar a recoger una gran cantidad de dinero con el aumento del encaje legal, y la disminución de préstamos al sector bancario".

Esa visión es contrastada por el también miembro del Observatorio de Economía Presidencial venezolana, Gavazut, quien aseguró que estudios realizados por otros especialistas demuestran que  "la inflación antecede a la expansión monetaria en aproximadamente dos meses de retardo".

"Por lo tanto, no es la expansión monetaria la causa de la inflación, sino al revés, porque las personas necesitan más dinero (medios de pago) para poder pagar por precios más elevados. Estos resultados se han observado también en estudios realizados en la economía de Argentina", afirmó.

Aunque algunos sectores denuncian reiteradamente que la inflación en Venezuela derivó además por la caída del sector productivo, Gavazut indicó que "los niveles de producción nacional se han mantenido e incluso han crecido en algunos sectores de actividad".

"No obstante, lo que sí es cierto es que la producción nacional crece muy lentamente a lo largo del tiempo, mientras que los precios crecen muy rápidamente", reconoció el investigador.

Puntualizó que "el volumen de producción de toda la industria manufacturera privada en Venezuela creció en promedio entre 1997 y 2011 (15 años) apenas 9 por ciento; mientras que los precios de esas mismas manufacturas crecieron en ese mismo período 1.550 por ciento".

"Estas cifras desnudan la cruda realidad monopólica y oligopólica de la economía venezolana, donde a las grandes empresas no les interesa aumentar (la) producción porque ello significa una mayor erogación de divisas", afirmó Luis Enrique Gavazut.