Bruselas. La inflación en la zona euro permaneció estable por tercer mes seguido en julio, pero esto ofrece escaso alivio a los consumidores en un momento en que la cantidad de personas sin trabajo sigue aumentando y la tasa de desempleo se ubica en un récord.

Los precios a los consumidores en la zona euro subieron un 2,4% en julio en términos interanuales, según informó el martes la agencia de estadísticas Eurostat, y se mantuvieron en el mismo nivel que el mes anterior ante la fuerte caída del petróleo Brent.

La tasa de desempleo del bloque alcanzó el 11,2% en junio, según un informe separado de Eurostat, con la desocupación cerca del 25 por ciento en España, la última economía en convertirse en el punto neurálgico de la crisis de deuda de dos años y medio de duración que algunos temen que termine con la unión regional.

La zona euro está ingresando en el 2012 en su segunda recesión en apenas tres años, en una crisis que está repercutiendo alrededor del mundo.

Como muestra de los problemas que enfrenta la eurozona, las ventas minoristas en España cayeron por vigésimo cuarto mes consecutivo en junio.

Incluso en Alemania, la economía más grande y fuerte del bloque, la cantidad de personas sin trabajo aumentó por cuarto mes en julio y las ventas minoristas también retrocedieron en junio.

Francia, la segunda mayor economía de la zona, también registró un aumento en la tasa de desempleo en junio, al ubicarse en el 10,1%.

El primer ministro de Italia, Mario Monti, que habló antes de viajar a Francia, intentó inyectar algo de optimismo el martes, al decir que "está apareciendo cierta luz al final del túnel".

Pero sin que se espere una medida política importante durante la reunión de agosto del Banco Central Europeo (BCE), que se llevará a cabo el jueves, el clima de negocios y entre los inversores podría empeorar.

El presidente del BCE, Mario Draghi, sorprendió a los inversores la semana pasada al decir que el banco estaba "listo para hacer lo necesario para preservar el euro", aunque no está claro qué nuevas medidas serán anunciadas, en caso de que así sea.

"Si los indicadores de crecimiento siguen cayendo y el estrés del mercado se intensifica, el BCE necesitaría efectuar otro recorte de tasa", dijo Marco Valli, economista jefe de la zona euro de UniCredit en Milán.

"Pero las herramientas de política monetaria convencionales están agotadas, por lo tanto lo que la zona euro necesita es algo mucho más efectivo", agregó Valli.

Diecinueve de los 24 operadores del mercado de divisas encuestados por Reuters dijeron que esperan que el BCE reinicie su programa de compra de bonos con adquisiciones de deuda española e italiana, y 10 de esos 19 operadores esperan ese anuncio el jueves. No obstante, esa acción no es segura.

España entró aún más en recesión en el segundo trimestre, dado que una nueva ronda de medidas de austeridad para disminuir la crisis presupuestaria que amenaza al euro afectó tanto la demanda general como los precios que los consumidores tienen que pagar por los bienes.