Río de Janeiro. La inflación de Brasil en junio fue del 0,40%, la menor en los últimos nueve meses, pero la acumulada en los últimos doce meses (6,52%) ya supera el techo de la meta que el gobierno se impuso para todo el año (6,50%), informó el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).

La tasa oficial de inflación en junio cedió con respeto a la de los meses anteriores, ya que en mayo había sido del 0,46%, en abril del 0,67% y en marzo del 0,92%, y no era tan baja desde el 0,35% medido en septiembre del año pasado.

El índice, sin embargo, fue muy superior al 0,26% registrado en junio del año pasado.

El repunte de los precios en el primer semestre del año ubicó la inflación acumulada entre enero y junio de 2014 en el 3,75%, por encima del 3,15% medido en los primeros seis meses del año pasado.

De la misma forma, el índice interanual subió desde el 6,37% en mayo hasta el 6,52% en junio, por encima del techo de la meta del Gobierno para el año pero por debajo del 6,70% medido entre julio de 2012 y junio de 2013.

El resultado pone en duda la capacidad del Gobierno de cumplir la meta que se impuso de terminar este año con una inflación del 4,50 % con un margen de tolerancia de dos puntos porcentuales hacia arriba o hacia abajo, lo que permite que el índice llegue a un máximo del 6,50%.

Brasil cerró 2013 con una inflación del 5,91%, por encima del centro de la meta del Gobierno pero por debajo del techo máximo.

Los analistas del mercado financiero consultados la semana pasada por el Banco Central prevén que la inflación de 2014 será del 6,46%, superior a la de 2013 y ligeramente por debajo del máximo tolerado por el Gobierno.

La inflación ha subido en 2014 pese a que el Banco Central ha elevado gradualmente la tasa básica de intereses para intentar frenar el consumo y la disparada de los precios.

El organismo emisor elevó este año los tipos hasta el 11% anual, con lo que los ubicó en el mismo nivel de enero de 2011, cuando Dilma Rousseff asumió como presidenta de Brasil.

El Gobierno confía en que las medidas para reducir la inflación comiencen a hacer efecto en el segundo semestre y que, tras la desaceleración de la tasa registrada en los últimos tres meses, el índice termine el año dentro del margen previsto.

Según el informe divulgado hoy por el IBGE, en la desaceleración de los precios por tercer mes consecutivo contribuyó el comportamiento de los alimentos, cuyos precios cayeron un 0,11% en junio tras haber subido un 0,58% en mayo.

Los precios de los alimentos registraron en junio su mayor caída desde julio de 2013, cuando bajaron un 0,33%.

"Parte de los alimentos pasó a costar menos, entre los que destacaron la patata (-11,46%) y el tomate (-9,58%), que ejercieron el principal impacto en la caída de los precios, de -0,03 punto porcentual cada uno", explicó el Instituto.

El llamado Índice de Precios de Consumo Amplio (IPCA), considerada la tasa oficial de inflación en Brasil desde 1980, mide el aumento de los precios en las diez mayores regiones metropolitanas de Brasil para las familias que ganan hasta 40 salarios mínimos.