La inflación se desaceleró en Brasil en noviembre pasado, cuando la subida de precios fue del 0,51%, por debajo del dato del mismo mes del año pasado (0,54%) y en los once primeros meses del año acumuló un alza del 5,58 %, informaron fuentes oficiales.

El alza de precios de noviembre, sin embargo, fue superior al del pasado octubre, cuando la inflación fue del 0,42%, según informó el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

En los últimos doce meses, la inflación se ubicó en el 6,56%, con un descenso de tres centésimas con respecto al mes anterior, según un comunicado del IBGE.

A pesar de la desaceleración de los precios, la cifra de inflación continúa por encima del límite considerado como tolerable por el Gobierno para el año, que es del 6,50%.

En noviembre las carnes fueron las principales responsables de presionar la inflación, con un alza de precios mensual del 3,46% y que llega al 17,81% en el año.

El Gobierno se marcó como objetivo para este año una inflación del 4,5%, aunque tiene un margen de tolerancia de dos puntos porcentuales.

Para tratar de frenar la inflación, el Banco Central ha endurecido la política monetaria y ha elevado los tipos de interés hasta el 11,75% anual, a pesar de que la economía está estancada y ha crecido apenas un 0,2% entre enero y septiembre.