Caracas. El presidente Nicolás Maduro mantiene un complejo "status quo" en el manejo de la economía, a pesar de los cambios anunciados en carteras ligadas al sector.

Así lo asegura Barclays en un reciente informe sobre Venezuela, en el que se subraya que la vía de la "radicalización" de la economía implica negativas consecuencias para el país.

“Los cambios en el gabinete reflejan una neutralidad relativa. No hay mayor radicalismo ni pragmatismo, pero sí militarismo”, asegura el informe del banco de inversión.

Barclays se refiere a la designación del general de brigada Rodolfo Marco Torres en la cartera de Finanzas, que se fusionó con la de la Banca Pública.

Este oficial acompañará a los también generales Wilmer Barrientos (ministro de Industria), Hebert García Plaza (Jefe del Órgano Superior de la Economía) y Luis Motta Domínguez (Intendente de precios) en las decisiones económicas

Sin embargo, estos tres altos oficiales seguirán bajo los lineamientos dictados por los principales funcionarios de la políticas financieras del país: Rafael Ramírez, el ministro de Petróleo y vicepresidente del área económica y de Jorge Giordani, ministro de Planificación, quienes fueron ratificados de sus cargos.

Barclays, además, advierte que si “el gobierno continúa en el camino de la radicalización, esperamos una baja en la calificación de la deuda venezolana por las agencias. Esto podría tener un efecto significativo sobre los activos venezolanos”.

A pesar de este panorama, el banco de inversión asegura que el país todavía tiene la capacidad de honrar sus compromisos de deuda "en los próximos dos años”.

Barclays insiste que, aunque el gobierno mantendrá el cambio oficial a Bs. 6,3 por dólar , realizará una devaluación escondida a través de la transferencia de sectores productivos de Cadivi a Sicad. “El efecto del ajuste (cambiario) no se ve claro”, apuntó.