Beijing. Un informe publicado por un banco de inversión con sede en Beijing espera que el Banco Popular de China (BPCh), el central del país, modifique su política monetaria relativamente flexible de una manera ordenada.

El BPCh emitió su informe trimestral el viernes, en el cual el banco emisor destacó su intención de implementar una política monetaria prudente y neutral al mismo tiempo que mantiene la liquidez a un nivel básicamente estable.

China ha mantenido una política monetaria prudente desde 2011, la cual, sin embargo, se ha flexibilizado en la práctica durante un tiempo para aliviar la presión procedente de la desaceleración de la economía.

Dadas las señales actuales que evidencian una recuperación, los elaboradores de política están estudiando la implementación de una política "prudente y neutral" para 2017.

Dadas las señales actuales que evidencian una recuperación, los elaboradores de política están estudiando la implementación de una política "prudente y neutral" para 2017.

Tras el informe del banco central, China International Capital Corp. (CICC), un banco de inversión con sede en Beijing, publicó un documento de investigación en el que argumentaba que el BPCh podría gestionar el paso de la modificación de la política monetaria a la vez que mantiene la estabilidad de la liquidez del mercado.

Con el banco central chino elevando recientemente las tasas de préstamos interbancarios a corto y largo plazo, que supone un barómetro del entorno del préstamo en general, CICC espera que el BPCh continúe eliminando progresivamente la flexibilización monetaria con el fin de refrenar los precios de los activos y la inflación.

El documento predijo que el banco central adoptará más medidas para impulsar la reducción del desapalancamiento financiero, dirigir más capital hacia la economía real y evitar la especulación financiera.

Mientras la economía china sigue frente a varias incertidumbres, CICC no pronosticó una subida de las tasas de referencia de préstamos o depósitos en un futuro cercano.

La modificación de la política monetaria por parte del banco central no conducirá necesariamente a una restricción monetaria, resaltó el análisis.

El Producto Interno Bruto de China creció un 6,7 por ciento interanual en 2016, registrando el ritmo más lento de las últimas tres décadas, pero dentro del rango de la meta establecida por el gobierno.

El BPCh subrayó en su informe trimestral que el banco central se esforzará en conseguir un equilibrio óptimo entre la estabilización del crecimiento, el ajuste de la estructura de la economía, la disminución de las burbujas de activos y la prevención de los riesgos.

CICC puntualizó que la modificación de la política monetaria no restringirá el crecimiento económico, ya que las tasas de interés reales probablemente caerán en medio de la creciente inflación, lo cual podría mantener vibrantes las actividades económicas.