Lima. Los ingresos corrientes del gobierno peruano habrían registrado su nivel más bajo desde 2002, al contabilizar 18,1% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2017, según el más reciente reporte del Banco Central de Reserva (BCR).

Este indicador significa que los ingresos del apaís cayeron 4,9 puntos durante los últimos cinco años, cuando se registró un 22,8% del PIB, publicó El Comercio citando un informe del Instituto Peruano de Economía.

Esta baja en los ingresos menores representan para el Perú un riesgo evidente en la medida que son el sustento de la capacidad del Estado para proveer servicios básicos e iniciar y sostener reformas.

Caída de términos de intercambios. El análisis del IPE indica que uno de los factores que contrinuyó a la reducción de los ingresos corrientes, ha sido la caída de los términos de intercambio. Según el BCR, los menores precios de commodities resultaron en una pérdida de ingresos corrientes de 2,2% del PBI entre el 2012 y el 2017.

A esto añaden el deterioro de los términos de intercambio entre el 2011 y el 2016, que fue el más prolongado desde el período 1989-1993. En ese lapso, los precios internacionales del cobre y el oro, se redujeron en 44,9% y 20,5%, respectivamente.

Esta baja en los precios de commodities afectó los ingresos corrientes a través de la caída de las utilidades de empresas mineras y petroleras. En consecuencia, la recaudación por parte del sector minero cayó 77,8% entre el 2011 y el 2016. Asimismo, el sector pasó de representar 33,3% del total de IR de tercera categoría en el 2011 a 4,5% en el 2016.

Incremento de la evasión del IGV. El informe señala que el aumento de la evasión del Impuesto General a las Ventas (IGV) de 0,9% del PBI durante los últimos cinco años explicaría casi la quinta parte de la disminución de los ingresos corrientes durante ese período.

Víctor Shiguiyama, superintendente de la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat), expllica que la evasión del IGV, aumentó en casi tres puntos porcentuales durante los últimos cinco años, ubicándose en 35,9% para el 2016.

Según el BCR, los menores precios de commodities resultaron en una pérdida de ingresos corrientes de 2,2% del PBI entre el 2012 y el 2017.

Datos de la Sunat señalan que la evasión del IGV ascendió a casi 23 mil millones de soles (US$7.154 millones) para el 2016. Si se le añade el incumplimiento del Impuesto a la Renta (S/35 mil millones, unos US$10.887 millones), la evasión total del 2016 ascendería a S/58 mil millones (US$18.042 millones), cerca de la tercera parte del presupuesto público total para el 2018.

Medidas tributarias. Las medidas en materia tributarias que han sido aplicadas desde 2012 para estimular la economía y fomentar la formalización, habrían tenido un costo estimado de 0,5% del PBI sobre los ingresos fiscales, según el informe del IPE.

Ese costo incluye los mayores ingresos transitorios –estimados en 0,3% del PBI– asociados al régimen especial para la repatriación de capitales. Sin esos ingresos, el costo de las medidas tributarias hubiera aumentado hasta 0,8% del PBI, lo que hubiera explicado casi la quinta parte de la caída en la recaudación desde el 2012.

Entre las medidas, se encuentra la reducción de las tasas de Impuesto a la Renta de personas naturales y de tercera categoría, y el incremento de la tasa de impuesto a los dividendos en el 2014. Estos cambios buscaban reactivar la economía, promover la inversión, e incrementar la competitividad, y costaron S/2,8 mil millones, unos US$871.009.000 (0,4% del PBI), según un estudio publicado en el BCR en el 2016.

Ese informe, además, indica que las reformas tributarias de los últimos 25 años han generado beneficios sobre la actividad económica que no compensaron la menor recaudación.

En tanto, el régimen MYPE Tributario creado en 2016, implica una tasa impositiva de 10% sobre las primeras 15 UIT de utilidades, mientras que la tasa del régimen general es de 29,5%; lo que para el economista Luis Alberto Arias, representa un costo permanente de 0,4% del PBI.

Mientras que el IGV justo aprobado también en 2016, que permite a las mypes postergar el pago del impuesto por tres meses, tiene un costo de 0,02% del PBI, según el MEF.

Finalmente, la desaceleración económica redujo en 0,3% del PBI los ingresos fiscales. Esto, según un estudio del Fondo Monetario Internacional (FMI), se debe a que los ingresos públicos del Perú siguen de cerca el ciclo económico, que depende significativamente del precio de los commodities.