Basilea, Suiza. Las economías emergentes deberían apoyarse más en tipos de cambios flexibles y en políticas monetarias más restrictivas que en aplicar controles a los flujos de capital para ayudar a lograr un crecimiento global equilibrado, dijo el Banco Internacional de Pagos (BIS, por sus siglas en inglés).

En un informe anual publicado este lunes, la entidad -conocida por su sigla en inglés de BIS- dijo que los mercados emergentes están enfrentando un desafío en momentos en que la fuerte recuperación de sus economías atrae capitales en búsqueda de mejores retornos.

Este escenario puede tentar a las autoridades a imponer controles de capital para limitar los efectos desestabilizadores que puede causar la volatilidad de algunos flujos.

El BIS advirtió que los controles reducen la competencia en el sistema financiero, distorsionan la asignación eficiente de capital e inhiben el crecimiento económico.

Pero el BIS señaló que muchos mecanismos de control ofrecían sólo un alivio temporal. "Los controles de capital reducen la competencia en el sistema financiero y distorsionan la asignación eficiente de capital, además de inhibir el crecimiento económico", advierte el informe.

Además, para el BIS hay pocas pruebas que muestren que los controles de capital pueden hacer menos susceptible a una economía a las crisis o reducir el costo real de tales crisis.

Caminos alternativos. En opinión del BIS, medidas más amplias pueden ayudar a limitar la vulnerabilidad del sistema financiero a la volatilidad de los flujos.

"Una estrategia más duradera para enfrentar la volatilidad de los flujos de capital a los mercados emergentes sería fortalecer la capacidad del sistema financiero y de la economía para sobrellevarlos", dijo el informe.

Pero en última instancia, el BIS dijo que no habría alternativas eficaces a subir las tasas de interés, a permitir una mayor flexibilidad de los tipos de cambio y a reducir la dependencia de la intervención oficial en el mercado cambiario.

"Este abordaje es además esencial para alcanzar un ajuste macroeconómico ordenado en el mediano plazo y en definitiva para tener un crecimiento global equilibrado", señaló.

El BIS dijo que los mercados emergentes deben trabajar con las economías avanzadas para fortalecer los acuerdos monetarios internacionales, de manera de asegurar que haya oferta suficiente de una divisa en caso de una nueva crisis.

La divisa de reserva seguiría siendo el dólar por el futuro previsible, opinó el BIS.