Ginebra, EFE. Los flujos de inversión extranjera directa (IED) hacia los Brics (Brasil, Rusia, la India, China y Sudáfrica) se han triplicado en los últimos diez años, hasta los US$263.000 millones, según un informe difundido por la Conferencia de la ONU para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD).

La cifra ha aumentado pese al estallido de la crisis financiera de 2007, pasando de representar un 6% del total mundial en 2000 a un 20% en 2012, destacó en conferencia de prensa el director de la División de Inversión y Empresas de UNCTAD, James Zhan.

Los países con economías emergentes, conocidos como 'Brics', también se han convertido en la última década en importantes emisores de IED, pasando de US$7.000 millones en 2000, lo que representaba un 1% del total mundial, a US$126.000 millones en 2012, lo que supone un 9% a nivel mundial.

Desde 2010, las economías en desarrollo y en transición han absorbido más de la mitad de los flujos de inversión extranjera directa, y en 2012 esos flujos superaron a los de los países desarrollados, con US$130.000 millones más.

El documento destaca que las inversiones de los Brics tienen principalmente como destinatarios los mercados en vías de desarrollo (el 42% del total), aunque el mercado de la Unión Europea (UE) sigue siendo el punto de destino principal de esas inversiones, sobre todo en el contexto de cadenas regionales de valor.

Por contra, los flujos de inversión entre los Brics siguen siendo limitados, con únicamente el 2,5% del total (US$260.000 millones), si bien la cifra hace una década era sustancialmente menor: el 0,1% (US$29.000 millones).

Sudáfrica aparece en cabeza de las inversiones intra-Brics, ya que un quinto de sus flujos externos de inversión en 2011 tuvieron como destino otros países de este grupo, principalmente China.

Por países, la diversidad de la relación intra-BRICS es grande, ya que mientras que China es el mayor inversor del grupo, con casi US$425.000 millones en IED, la inversión brasileña fue de solo US$500 millones, US$447,5 millones de ellos con China.

El informe indica que las relaciones económicas bilaterales de Brasil son especialmente fuertes con China, fundamentalmente orientadas por el comercio a causa de la explosión de las exportaciones de materias primas en los últimos años.

La presencia de compañías brasileñas en China es limitada, y su principal línea de actividad es la provisión de servicios (como la financiación, la consultoría empresarial y el comercio), la venta y distribución de productos y la licitación pública.

África es otro de los focos de las inversión directa extranjera de brasileños, rusos, indios, chinos y sudafricanos, sobre todo en los sectores de la manufactura y los servicios.

Aunque África representa solo un 4% de los flujos de IED hacia el exterior, los BRICS figuran ya entre los principales inversores en el continente, con un 25% total del dinero extranjero.