Pekín. La inversión extranjera directa (IED) de China creció a su ritmo más débil en seis meses durante febrero, aunque analistas advirtieron que los factores estacionales podrían explicar las fuertes oscilaciones, incluso pese a que la ralentización de la economía continúa afectando la confianza del consumidor.

El IED de febrero alcanzó los US$8.560 millones, lo que representa un alza de apenas 0,9% frente al mismo mes del año previo y una desaceleración respecto al aumento de 29,4% registrado en enero, dijo este martes el Ministerio del Comercio.

La cifra se suma a los datos mayormente débiles sobre la economía china revelados en torno al mes pasado, lo que aumentó las expectativas de que Pekín tome nuevas medidas de política para alentar el crecimiento.

"Esperamos que el IED mantenga un lento crecimiento este año, probablemente a niveles similares que los del año pasado", dijo Zhao Hao, economista en China para ANZ en Shanghái.

"El sector de manufacturas de China enfrenta una sobrecapacidad y la inversión extranjera en otros sectores está sujeta a enormes barreras", explicó.

El IED de febrero estuvo 38% por debajo de la inversión extranjera directa de US$13.900 millones reportada en enero.

Sin embargo, los analistas advirtieron que había que interpretar cuidadosamente las cifras de IED de febrero porque los factores por estacionalidad pueden alterarlas. El feriado por el Año Nuevo Lunar de China, que provoca fuertes distorsiones, comenzó el 31 de enero del año pasado pero este año fue celebrado el 19 de febrero.

Para enero y febrero combinados, la IED entrante se elevó 17,0% respecto al mismo período del año anterior, a US$22.500 millones, de acuerdo al reporte del gobierno.

Los flujos salientes de inversión china en enero y febrero combinados aumentaron 51,0% a US$17.400 millones.

En tanto, los flujos de salida de inversión china, excluyendo, al sector financiero saltaron 68,2% a US$7.250 millones, agregó el ministerio.

El compromiso de China de impulsar nuevas áreas de crecimiento desde las manufacturas y la industria pesada en favor de los servicios y el consumo quedó en evidencia en los flujos de inversión entrante: en los primeros dos meses del año el IED al sector de servicios aumentó 30%, mientras que la inversión para el área fabril creció sólo 7,1%.

El IED en China aumentó apenas 1,5% en el 2014, el menor ritmo desde el 2012. El débil desempeño destacó el enfriamiento de la economía, que está provocando que más firmas chinas inyecten dinero a activos en el exterior.