Las entradas de inversión extranjera directa (IED) hacia 16 países de América Latina y el Caribe disminuyeron 21 % durante la primera mitad del año respecto al mismo período del año anterior, alcanzando un total de US$88.717 millones, informó la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

Los datos divulgados hoy corresponden a la actualización que cada año realiza la CEPAL de las principales cifras del informe La inversión extranjera directa en América Latina y el Caribe, cuya última edición fue lanzada en mayo.

Entre los factores de la disminución de la IED hacia la región figura la caída de las inversiones en la minería y en hidrocarburos por la reducción de los precios internacionales, la desaceleración de China y el crecimiento económico negativo de la región (que la CEPAL estima en -0,3% para 2015), en particular el de Brasil.

Si bien casi todos los países considerados presentan una reducción de los flujos de IED, la caída para el total de la región se concentra en Brasil (-36% de enero a agosto), donde una parte importante de la inversión extranjera se ha orientado tradicionalmente al desarrollo de actividades para el mercado interno. Precisamente, la caída de la demanda doméstica y las perspectivas negativas de crecimiento determinaron los resultados del país en el primer semestre.

México es el segundo receptor de IED, aunque en los primeros seis meses del año recibió 8% menos de inversión extranjera en comparación con el primer semestre de 2014. Pese a esta caída, siguen vigentes las expectativas de lograr un crecimiento al final del año. De los US$13.750 millones recibidos en la primera mitad de 2015, 41,1% se dirigió al sector manufacturero, 19,1% al de telecomunicaciones y 14,4% al de servicios financieros.

En Chile disminuyeron los ingresos de IED en 10% entre enero y agosto de este año. La caída se concentró especialmente en el sector minero, lo cual podría mantenerse durante el año.

En Argentina los flujos de IED registraron un ingreso neto de US$5.302 millones con un crecimiento muy pronunciado en comparación con el año anterior. Sin embargo, esto se explica por la contabilización en el primer semestre de 2014 de la desinversión de la empresa española Repsol en la petrolera YPF. Descontando este cambio de propiedad, habría una caída de 11,5% en el primer semestre de 2015 respecto a igual período del año anterior.

Las entradas de IED disminuyeron también en Bolivia (-3%), Colombia (-22%), Costa Rica (-2%), Ecuador (-15%), Guatemala (-26%), Nicaragua (-4%), Perú (-11 %), República Dominicana (-21%) y Uruguay (-25%), confirmando un panorama regional bastante preocupante.

Por el contrario, la IED aumentó en el primer semestre en El Salvador, Honduras y Panamá. En efecto, Centroamérica es la única subregión donde se incrementaron estas corrientes.

La inversión extranjera directa que sale de América Latina y el Caribe también se redujo (-7%) durante la primera mitad de 2015. Sin embargo, en este caso hay una mayor heterogeneidad en el comportamiento de las inversiones realizadas por empresas translatinas y la caída para el conjunto de la región se explica esencialmente por Brasil, donde esas inversiones se redujeron 40% entre enero y agosto de 2015.

En cambio, las inversiones directas al exterior aumentaron sensiblemente en Chile, alcanzando US$7.794 millones (+163% en comparación con igual período de 2014), en México con US$7.336 millones (+74%), en Perú con US$620 millones (+526%) y en Guatemala con US$18 millones (+21%).