Pekín. Los flujos de ingreso de Inversión Extranjera Directa (IED) en China cayeron el 2012 por primera vez desde la crisis financiera mundial, cediendo un 4% con la incertidumbre económica frenando el entusiasmo de los inversores por acuerdos en los mercados emergentes.

Sin embargo, China atrajo US$111.700 millones en IED en el 2012 - levemente por debajo del récord de US$116.000 millones en el 2011 y conservando su lugar como uno de los más importantes destinos del mundo para la expansión de las empresas.

La IED es un indicador importante de la economía mundial a la que el vasto sector fabril de China se orienta, aunque es un pequeño contribuidor al capital global de China en comparación con los flujos de exportaciones, que ascendieron a cerca de dos billones de dólares en el 2012.

Analistas dijeron que la ralentización en el crecimiento de la IED en China no sugiere que la confianza de los inversores en el país está disminuyendo. Más bien, muestra que China necesita otro catalizador para impulsar las entradas después de que el impulso por unirse a la Organización Mundial de Comercio alcanzó una meseta natural.

"Vamos a ver un rebote de la IED en torno a US$110.000 millones a US$120.000 millones durante algunos años", dijo Tim Condon, un economista de ING en Singapur. "Esperamos que el Gobierno actual intensifique los esfuerzos de reforma, tales como la apertura de cuenta de capital.

"Eso podría ser trascendental en términos de atraer más IED", agregó.

Un nuevo gobierno encabezado por el presidente entrante, Xi Jinping, se prepara a asumir en marzo y los inversores esperan que Pekín lleve a cabo reformas atrasadas, incluyendo relajar los controles de cuenta de capital, para conducir a China en la próxima etapa de crecimiento.