Aprovechando las gabelas tributarias aprobadas por el gobierno y con el incentivo de los altos precios internacionales, la inversión extranjera sigue llegando en altos volúmenes, especialmente para desarrollar programas mineros, hidrocarburos y petróleos.

Un reciente informe del Banco de la República, de Colombia, muestra que con corte a la primera semana de septiembre al país ha ingresado alrededor de US$6.714,2 millones de Inversión Extranjera Directa (IED). De esta cantidad, al menos US$5.598,7 millones han fortalecido el sector minero, hidrocarburos y petróleo.

Los beneficios tributarios que han permitido la abundante presencia de dineros externos en el sector de la minería y la actividad de petrolera, significan un costo fiscal superior a los 3,8 billones de pesos (US$2,084 millones) por concepto de la deducción por inversión en activos fijos.

El informe del Banco de la República muestra que en todo el año pasado por Inversión Extranjera Directa, el país recibió alrededor de US$6.922,4 millones, cifra que está próxima a ser superada si se mantiene el ritmo de ingresos de dineros externos.

En 2009, el sector de la minería y los hidrocarburos fue fortalecido con US$6.818,8 millones, según precisa el informe del banco central.

Comparando los ingresos externos entre 2009 y 2010 al mes de septiembre, el informe revelado por el Banco de la República muestra que mientras la Inversión Extranjera Directa en los primeros nueve meses del año pasado fue de US$5.694,2 millones; para un año después, en el mismo período había ingresado US$6.714,9 millones.

En los primeros nueve meses de 2009, llegaron para el sector minero, hidrocarburos y petróleo cerca de US$4.859,1 millones, y para similar periodo de 2010, el monto registrado fue de US$5.598,7 millones.

Enfermedad holandesa. El hecho de que esté llegando tanta Inversión Extranjera Directa para el sector minero, olvidando a otros sectores de la economía tiene preocupado a los analistas y algunos miembros del gobierno, lo mismo que a alguno de los codirectores del Banco de la República.

Analistas consultados por Elespectador.com coinciden en que el primer efecto de la llegada de este alto volumen de recursos es la apreciación del peso y luego la presencia en la economía de la llamada enfermedad holandesa (proceso en el cual una economía percibe una inundación súbita de recursos financieros proveniente de un bien natural).

En lo corrido del año la revaluación del peso se encuentra en un nivel cercano a 11,8%, mientras que en los últimos doce meses se ubica por el orden del 6,4%.

En cuanto a la presencia de la enfermedad holandesa, el codirector del banco central, Carlos Gustavo Cano admite que en la medida en que las entradas de capital destinadas a la minería predominen sobre el resto de sectores, y, como resultado, en que de la misma forma y proporción evolucionen sus exportaciones, se provocan fuertes presiones sobre la revaluación del peso. Y el consiguiente debilitamiento de la competitividad de los sectores transables como agro e industria.

"Esto es la llamada ‘enfermedad holandesa'", dice con seguridad Carlos Gustavo Cano, apartándose del concepto de la mayoría de miembros del cuerpo colegiado que dirigen la política monetaria desde el banco emisor.

Pero no todo es malo, pues una mayor producción y exportación de minerales tendrá un impacto significativo no sólo sobre las cuentas fiscales, por su mayor contribución en el impuesto a la renta, dividendos de Ecopetrol y regalías, sino también sobre la balanza comercial del país.

Informes indican que por cuenta de los ingresos generados por Ecopetrol, represenados en impuesto de renta y los dividendos que debe pagar la petrolera a la nación, el gobierno vería incrementados sus ingresos en cerca de 7,4 billones de pesos (US$4.059 millones). para el próximo año.