Los inversores extranjeros aumentaron sus adquisiciones de empresas con sede en Estados Unidos el año pasado, por lo que la inversión extranjera directa alcanzó un nivel récord, aunque parte del alza se debió a transacciones por motivos tributarios.

El departamento de Comercio dijo este miércoles que la inversión extranjera directa (IED) subió un 68%, a US$420.700 millones, su nivel más alto desde que el gobierno comenzó a hacer un seguimiento de la serie en 1982.

Los extranjeros gastaron US$408.100 millones para adquirir empresas existentes y US$11.200 millones para establecer nuevas compañías. Los restantes US$1.400 millones de IED del año pasado fueron para la expansión de firmas existentes de propiedad extranjera en Estados Unidos.

Los gastos totales previstos, que incluyen gastos actuales y futuros, sumaron US$439.200 millones en 2015.

Las manufacturas respondieron por más de la mitad de los flujos entrantes de IED del año pasado, mientras que las inversiones llegaron a US$281.400 millones. Buena parte de la inversión fue en la industria farmacéutica y de medicamentos.

Irlanda fue el principal país de origen, con US$176.500 millones, probablemente por las inversiones corporativas, que es cuando una firma local que es la propietaria de sus operaciones mundiales se convierte en subsidiaria de una compañía foránea por razones tributarias.

El departamento de Comercio dijo que sus estudios no recogen información sobre si una corporación estadounidense pasó a ser de propiedad extranjera como resultado de una inversión corporativa.

No obstante, sí señaló que, de acuerdo con la información pública disponible, como bases de datos comerciales e informes de prensa, se calcula que respondieron por aproximadamente el 20% de las adquisiciones en 2015.