La inversión extranjera en Uruguay recuperó su dinamismo durante 2010 y acumuló una importante expansión. De esa manera, los valores colocados por agentes extranjeros se aproximaron a los anteriores a la crisis internacional, aunque todavía se mantienen por debajo de los valores máximos.

Según los datos difundidos por el Banco Central (BCU), durante el último año ingresaron al país US$1.627 millones por concepto de inversión extranjera directa, con un incremento de 29,8%.

El crecimiento de la economía y el crédito a bajo precio en el mercado internacional alentó el ingreso de capitales al país, que no solo se colocaron en activos financieros sino también en inversión real.

De hecho, el incremento de las colocaciones de capitales desde el exterior se aceleró en el último trimestre del año, con una tasa de 19,1% respecto a igual lapso del año anterior, luego de mantenerse estable en el período julio-setiembre.

Los valores de inversión extranjera directa que recibió el país en 2010 se encuentran por debajo de los US$1.809,4 millones registrados durante el máximo de 2008.

Sin embargo, el crecimiento del último año representa un importante avance luego de haber retrocedido a US$1.258 millones en 2009.

A pesar del fuerte incremento de las importaciones de bienes, la balanza comercial de bienes y servicios cerró el año con un saldo favorable mayor que el dato correspondiente a 2009.

Los datos difundidos ayer arrojan un aumento de 9,9% respecto al año anterior, hasta los US$811 millones, posibilitado por una muy buena temporada turística y el dinamismo de los servicios logísticos.

Las exportaciones de bienes cerraron el año en US$8.061 millones, lo que implica un aumento de 25,8% respecto al año anterior. En tanto, la venta de servicios al exterior llegó a US$2.494 millones, 17,2% por encima de 2009. Ambos componentes superaron con creces los niveles previos a la crisis.

Dentro de los servicios, el turismo fue la principal actividad, con una participación de 60% en el total. El aumento en el subrubro fue de 14%.

Las importaciones, por su parte, crecieron 24,9% en su conjunto, con un aumento de igual magnitud de las compras de bienes, que alcanzaron los US$8.317 millones.

A nivel de la compra de servicios al exterior –US$1.427 millones– se destacó el aumento de los gastos en viajes de los uruguayos, de 38%.