La reputación de la deuda soberana del Estado uruguayo volvió a ratificar ayer su fortaleza con la emisión de un bono global en dólares con vencimiento en 2027 que pagó una tasa de interés fija de 4,375% anual, un spread de 245 puntos básicos por encima del bono de referencia de la deuda estadounidense. El fuerte espaldarazo que recibió el gobierno se da en un contexto donde la economía ingresó en una fase de desaceleración e incertidumbre sobre el futuro de las economías de Brasil y Argentina.

El monto global de las emisión fue de US$1.700 millones (de un tope habilitado de US$2.000 millones), de los cuales US$1.200 millones fueron contra efectivo y los restantes US$500 millones por canje de tenedores de bonos con vencimiento en 2017, 2022, 2024 y 2025.

El ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori, presentó en conferencia de prensa los resultados de la emisión, junto al director de la Unidad de Gestión de Deuda, Herman Kamil. "La operación ha tenido resultado muy bueno para el país", destacó Astori.

Dijo que la operación de recompra ayuda a elevar los plazos de vencimiento de la deuda uruguaya, que hoy supera los 15 años en promedio. Además, el ministro informó que se registró un importante sobre registro en el libro de las operaciones, con una demanda por US$3.000 millones. "Esto es un indicio, un síntoma de confianza muy importante", resaltó Astori.

El titular del MEF indicó que la tasa de interés que pagó la emisión del bono 2027 es "comparable" con los países de "mejor calificación crediticia en el mundo".

Ya en febrero pasado, el gobierno había reabierto el bono global 2050 por US$ 1.200 millones a una tasa de 5,014%, con un spred 235 puntos básicos sobre la deuda soberana estadounidense. "Esto se logra en un contexto regional y global muy complicado, volátil e incierto", valoró ayer Astori.

Por otro lado, el jerarca apuntó que no solo fue relevante la demanda que tuvo la emisión sino la calidad de la misma. En ese sentido, Astori informó que varios bancos centrales europeos adquirieron deuda soberana uruguaya. "Lo consideramos la máxima expresión de confianza. Esto quiere decir que Uruguay se ha ganado una reputación financiera internacional muy alta", afirmó. Además, recordó que la ejecución de la emisión se llevó a cabo sin llevar adelante una operación promoción o acciones de márketing.

Objetivos e impactos

Astori indicó que uno de los objetivos de la emisión fue el de "aprovechar la oportunidad" que hoy se brinda a países como Uruguay con "una solidez financiera importante", pagando tasas de interés "relativamente bajas".

El ministro dijo que a futuro la evolución de la economía global puede determinar un repunte de la tasas de financiamiento a nivel global. Con esta operación, el gobierno "elevará significativamente" la liquidez del gobierno central para atender el prefinanciamiento ante cualquier shock externo. Con la emisión del bono 2027, la liquidez del gobierno central pasará de 4,2 puntos del PIB (US$2.360 millones) a 6,4 puntos del PIB (US$3.560 millones).

Además, el Poder Ejecutivo dispone de líneas de crédito contingentes con organismos multilaterales por US$2.167 millones. Así, en total, el gobierno central dispone de US$5.700 millones de liquidez efectiva y contingente. "Esto es lo que llamamos prefinanciamiento, tranquilidad financiera y preparación del país para cualquier eventualidad o riesgos de futuro. Con estos números, Uruguay puede trabajar tranquilamente", aseguró Astori.

El gobierno considera que con esta operación está en condiciones de cumplir con su cronograma de fondos previsto para 2016. Astori fue enfático al precisar que "tener financiamiento no significa tener capacidad para gastar. Así como Uruguay mejoró su situación financiera, tendrá que mejorar la situación fiscal", advirtió.