Washington. Los inversores están cautelosamente optimistas sobre sus planes de inversión en los países en desarrollo en los próximos 12 meses, a pesar de la creciente preocupación por la crisis de la zona euro y las restricciones de financiamiento, según una encuesta de un órgano dependiente del Banco Mundial (BM).

El estudio, realizado por el Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones del Banco Mundial (OMGI), mostró que más de la mitad de las personas consultadas esperan aumentar sus inversiones en los países en desarrollo durante los próximos 12 meses.

Los inversionistas destacaron la inestabilidad financiera mundial y la dificultad para obtener financiación como sus principales preocupaciones en el corto plazo, dijo el OMGI.

Casi tres cuartas partes de los encuestados planean aumentar sustancialmente sus inversiones en el mundo en desarrollo durante los próximos tres años, lo que muestra un mayor optimismo en el mediano plazo.

Sólo el 10% de los encuestados dijo que planea disminuir la inversión en los países en desarrollo durante los próximos 12 meses, y sólo el 8% sostuvo que seguirá ese camino en el mediano plazo.

"Dejando de lado este panorama de incertidumbre económica, los países en desarrollo esperan crecer más del doble de rápido que las economías de altos ingresos en los próximos años", declaró Izumi Kobayashi, vicepresidenta ejecutiva del OMGI.

El organismo dijo que la demanda de seguros contra riesgos políticos reflejaba la percepción de que el riesgo mundial ha empeorado. Como consecuencia de esto, una mayor cantidad de inversión extranjera directa está asegurada por el riesgo político.

La encuesta mostró que la principal preocupación de los inversores en los países en desarrollo era el incumplimiento de contratos por parte de los gobiernos, los cambios regulatorios y las nacionalizaciones, una inquietud mayor que la violencia política o los conflictos.

La evidencia también muestra que las disputas por inversiones son más propensas a ser resueltas por gobiernos elegidos democráticamente que por los regímenes no democráticos.

EL OMGI dijo que los levantamientos populares en Medio Oriente y el norte de África han afectado los planes de inversión extranjera directa en la región. Un número importante de inversionistas corporativos encuestados dijo haber adoptado una actitud de "esperar y ver qué pasa" ante la inversión en la región.

"La estabilidad es fundamental para convencer a los inversionistas de que reanuden la inversión", estableció el informe.

El Banco Mundial ha pronosticado que los flujos de inversión Extranjera Directa (IED) en la región se reducirán en 2011 y 2012, pero se espera que crezcan nuevamente en 2013.

"Con Europa bajo presión económica y la incertidumbre que rodea el entorno político en Egipto, Libia y Túnez, la IED en el norte de África es probable que se desplome por más tiempo y se recupere más lentamente que el resto de la región", informó el OMGI.